Posts Tagged ‘física

08
Dic
08

Teoremas matemáticos, tautologías y ajedrez

chess_250x251 Todo teorema matemático tiene incluido en sí mismo de forma tácita el sistema axiomático A (con sus axiomas, definiciones, postulados, reglas, etc.) en el que se sustenta. Supongamos un teorema T. Este teorema T sería en realidad T’ (T prima), de tal forma que T’ se enunciaría de la siguiente manera: “Supuesto un sistema axiomático A, deberá cumplirse T”.
T’ es un artificio para revelar explícitamente la dependencia de unos axiomas y reglas del teorema T original.
T’ se va a cumplir siempre; es una tautología, como todas la proposiciones matemáticas si están correctamente derivadas (para una visión conceptual acerca de los sistemas axiomático conviene consultar en el Capítulo 8 (“Axiomática”) del libro “Conceptos de matemática moderna” de Ian Stewart).
Los axiomas y las reglas que se usan en un sistema matemático están implícitas, se encuentran de forma tácita en cada teorema, el que no se expliciten no significa que no estén presentes.
Por hacer una analogía con el ajedrez, un teorema sería la posición de las piezas tras una partida con todos sus movimientos; con unas reglas mediante las cuales se han realizado los movimientos, que pueden ser comparables con los pasos lógicos de una demostración matemática; y con unos axiomas, que podrían simbolizarse en la posición inicial de las piezas y cuántas y cuáles son.
Pero los sistemas matemáticos no se pueden aplicar a la ligera en el mundo físico, no son válidos siempre cuando se trasladan como herramienta para hacer Física y tratar de comprender el universo. Por ejemplo, tomando los axiomas de Euclides generamos la geometría euclídea; pero eliminando el axioma de las paralelas podemos conseguir geometrías no euclídeas (según qué postulemos obtendremos la geometría hiperbólica o la elíptica), distintas de la anterior (donde el axioma de las paralelas sería falso) pero también consistentes (es decir, con un sistema de axiomas que no se contradicen entre sí).
Todos estos sistemas axiomáticos son válidos formalmente, lo discutible sería el ámbito de aplicación en Física. La geometría euclídea se podría usar en un ámbito clásico -por así llamarlo- de la Física y las no euclídeas se usarían, por ejemplo, en cosmología.

26
May
08

Notas de Teodicea

Estas notas de Teodicea (también llamada Teología natural o racional, que “es la disciplina que trata de explicar qué es Dios por medio de la razón o el pensamiento“) discurren sobre Dios, Perfección, Moral, Libertad, la naturaleza del castigo y la vía de causalidad propuesta por Tomás de Aquino. Partiendo de conceptos, propuestas y hallazgos filosóficos y teológicos de Padres y Doctores de la Iglesia, escolásticos y otros filósofos, discuto ciertas propiedades de Dios -presuponiéndolas “reveladas”-, entre las que se encuentran su Perfección, suma Bondad, Justicia y Misericordia, que de todas formas deben ser revisadas y, en su caso, rigurosamente tratadas.

Sobre la existencia de Dios

César Vidal resume el argumento ontológico de San Anselmo (el cual expuso en su “Proslogion”) en su libro “El camino hacia la cultura” con estas palabras: “Sostenía este argumento que incluso aquellos que dudaban de la existencia de Dios o la negaban estaban obligados a tener cierta comprensión acerca de lo que dudaban. En otras palabras, mentalmente comprenderían a Dios como un ser del que no se puede pensar algo más grande. Dado que es más grande existir fuera de la mente que sólo en la mente, un escéptico que negara la existencia de Dios estaría incurriendo en una clara contradicción, ya que estaría afirmando que es posible pensar en algo más grande que en un ser del que nada más grande se puede pensar. De ahí que, por definición, Dios exista.” Este razonamiento sobre la existencia de Dios tiene dos objeciones principales, una planteada por Santo Tomás de Aquino, y otra por Kant.
La de Kant se basa en afirmar que la “existencia” no es necesariamente una propiedad positiva o negativa, no pudiendo entrar en el concepto de “aquello mayor que lo cual nada puede ser pensado” de San Anselmo. Pero este concepto implica la omnipotencia, y un ente existente es más potente que uno que no lo es, luego la existencia sí que es para este caso una propiedad positiva, no pudiendo invalidarse el argumento de San Anselmo por esta vía.
La refutación propuesta por Santo Tomás es más convincente, ya que indica que nosotros, como hombres, no podemos imaginar el concepto de “aquello mayor que lo cual nada puede ser pensado”, por lo que los seres humanos, imperfectos y limitados en sabiduría y conocimiento, no podemos usar el argumento ontológico y entenderlo, verlo evidente y considerar probada la existencia de Dios. En cambio, Dios, de existir, sí que puede probar su propia existencia por este argumento, ya que es capaz de imaginar “aquello mayor que lo cual nada puede ser pensado”, puesto que es Él mismo. Sería evidente para Él tanto como para nosotros imaginar un polígono de más de 3 lados, pues es capaz de entenderlo todo. Nosotros, imperfectos, somos incapaces de demostrar su existencia de una forma total, pero eso no quiere decir que exista o deje de existir, porque si Él es capaz de demostrarse a sí mismo, ya quedaría demostrado por el argumento de San Anselmo, el cual sería válido al encontrar a Alguien capaz de ver evidente el concepto axiomático de “aquello mayor que lo cual nada puede ser pensado”. Sólo porque nosotros no podamos entender la demostración no quiere decir que ésta no pueda haberse producido por el propio Dios, al igual que aunque muchos no entiendan difíciles demostraciones matemáticas no quiere decir que no estén demostradas.
El argumento ontológico de San Anselmo, más que una demostración para nosotros, humanos imperfectos, es una tentativa por nuestra parte de llegar a entender cómo es Dios y por qué es así; y nos da una intuición de la “esencia” de Dios y su relación con la propia existencia divina.
Esto implica un acto de Fe necesario: nosotros debemos confiar en lo que nos es Revelado, aunque no demostrado de manera incontestable por razón de nuestro limitado intelecto a la hora de tratar acerca de entes que nos exceden en sabiduría y en espíritu.

Sobre Dios y la Moral

Dios es Perfecto, es Bueno y Justo, y tiene más características, pero, por todas, estas Dios es el referente de Perfección Moral. Su moral, su ética es la correcta y hemos de hacer lo posible por comprenderla y seguirla pese a nuestras imperfecciones. “Sed, pues, perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt 5, 48). Sin Dios no habría Perfección Moral por no existir un referente único y verdadero, a lo más que podríamos llegar es a diferentes morales según cada individuo, no siendo ninguna más verdadera o acertada que otra.

Sobre Dios y la importancia que da a la Libertad

Al ser Dios suma Bondad, de Él no puede surgir nada contrario al Bien, todo lo más ausencia de Bien, que es lo que llamamos Mal, tal y como afirmaba San Agustín. Cuanto más se aleje alguien de la Perfección que representa Dios, menos Bien tiene en él. A los Hombres nos ha permitido elegir -tener “libre albedrío”– la cantidad de Bien del que queremos imbuirnos, dándonos la Libertad para ello. De ello se desprende la importancia que da Dios a la Libertad, que parte de forma misteriosa de su Perfección.
Dios consiente que escojamos el Mal –la ausencia de Bien– al habernos concedido la Libertad para ello. La Libertad es permitida por Dios incluso pudiendo llevar en ocasiones a elegir el Mal frente al Bien. Siendo Dios Perfecto y Bueno, y viendo la importancia que da a la Libertad, se deduce que permitirla es un aspecto de su Perfección y es correcta a los ojos de Dios. Si bien luego de escoger el Mal nos alejaríamos de Dios, con la infelicidad del alma que comporta distanciarse de lo correcto y Perfecto.

Sobre el castigo

Cuando hacemos el Mal, debemos ser castigados en cuanto a que Dios es Justo. San Anselmo medita sobre la dicotomía de un Dios Justo y Misericordioso a un mismo tiempo en su “Proslogion”, pero aquí no lo trataremos…
Sí que trataremos en qué consiste el Castigo. Dios es Perfecto y Bueno, por lo que cuando nos alejamos de Él dejamos de ser buenos, empezamos a sufrir la ausencia de Bien. Pero cuando los humanos viven en sociedad, éstos tienen que regular su comportamiento castigando las malas acciones. Al ser malas acciones tienen por tanto una cierta medida de ausencia de Bien y por tanto un alejamiento del estado natural en que el Hombre fue creado a imagen de Dios. Los castigos siempre se han basado en infligir una ausencia de Bien, de bienestar: privación de Libertad, de la vida, de un sueldo, etc.
¿Pero por qué infligimos una ausencia de bienestar al castigar? ¿Cuál es la razón última de que haya de haber un castigo en ocasiones? Quizá para hacer reaccionar de esta manera al alma de forma que la reconduzcamos al Bien, pero también puede entenderse como hacer ausentar una parte de Bien del castigado en medida proporcional al Bien que él ha hecho ausentar previamente para lograr una compensación entre ambas ausencias de las que no llegamos a comprender su finalidad total y real.

Sobre la vía de causalidad de Santo Tomás de Aquino

Tomás de Aquino propuso unas vías para la demostración de la existencia de Dios. Una de ellas, la “vía de las causas eficientes”, es la que usa la causalidad que constatamos empíricamente en todos los procesos observados en la Naturaleza y en el Universo. Hay varias críticas a su argumentación.
Una es que implica que haya una cadena de causas finita: si el Universo tiene un comienzo, la cadena de causas es finita porque en el Universo habría un número muy grande, pero limitado, de procesos que se hubieran desarrollado hasta el presente momento tal y como intuimos empíricamente. Debido a la Teoría del “Big Bang”, existe la idea intuitiva –que no demostrada– de que ha habido un comienzo, que puede retrotraernos a la “causa incausada”, mezclándose la Física con la Metafísica. Otra objeción es que Dios no tiene por qué ser la “causa incausada” y ser debida ésta a algo natural pero sin intelecto, pero de existir antes la Nada, algo debe haber producido todo lo que vemos al haberlo imaginado en esencia y plasmado en existencia, pues si no la Nada hubiera seguido siendo Nada –ya que, en principio, de Nada no puede sacarse Algo–, y si algo es capaz de haberlo imaginado, es que hay un intelecto no creado detrás. Luego podemos añadir la idea de la no existencia del “principio de no contradicción” en la Nada para tratar de explicar hipotéticamente la Creación -expuesta en “Dios, completitud e inconsistencia”– y que puede además dar cuenta de parte de la esencia de Dios como hace el argumento ontológico de San Anselmo.
En la ciencia actual se da por válido el “principio de causalidad”, pese a algunas paradojas debidas a la Mecánica Cuántica -por poner un ejemplo-, pero ya David Hume atacó filosóficamente el “principio de causalidad” y el razonamiento por inducción realizado por los científicos como válidos en el campo de la lógica. Por todo ello, la demostración lógica de la existencia de Dios por la “vía de las causas eficientes” no es concluyente.

22
May
08

La inconsistencia y la completitud en el Cristianismo

En mi post “Dios, completitud e inconsistencia” propongo una visión de Dios como un Ser capaz de manejar la inconsistencia, la contradicción. El Cristianismo -al margen de que se pueda creer o no- es una religión que asume de una forma muy natural la inconsistencia, lo que no quiere decir que no siga razonamientos. El ejemplo más evidente quizá sea la idea de la Trinidad, un Dios “uno y trino”, con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo: 3 = 1. Una contradicción, una aparente inconsistencia que, en un sistema lógico sin principio de no contradicción, llevaría a la completitud.

Hay casos en las vidas de algunos santos en que parece haberse dado el hipotético fenómeno de la bilocación: “la presencia simultánea de una misma persona en dos lugares diferentes”. De ser real, también sería -al menos supuestamente- una inconsistencia: una contradicción de las leyes de la Física y de la Lógica.

Además, en otras religiones como el Hinduismo también tienen una trinidad de dioses, Trimurti“Triple forma”-, pero con cometidos diferentes: “Brahmā, creador de la vida, Vishnú, su conservador y Shiva, el destructor”. Por lo que se podría aplicar el mismo razonamiento.

Las ideas expuestas en el post referido al comienzo podrían acabarse aplicando a estas religiones.

21
May
08

Feynman y las mujeres

El Nobel de Física en 1965 Richard Feynman cuenta en el libro “¿Está usted de broma, señor Feynman?” (Alianza Editorial; Madrid, 1987: en el epígrafe “Las preguntas, sin más”, páginas 214-223) una anécdota -un tanto larga, pero que merece la pena- en Nuevo México a modo de lección sobre las mujeres. Reflexionaba con el presentador de un espectáculo y su mujer Gloria en un club sobre la gente dispuesta “a gastar un montón de dinero con las chicas” que frecuentaban aquellos locales (las cursivas son del texto original, las negritas son mías):

<<Acabé diciéndoles que había una cosa que me chocaba mucho. “Yo me tengo por persona inteligente -dije-, pero a lo mejor mi inteligencia solamente sirve para la física. Ahora, en ese bar hay tipos inteligentes a montones -técnicos del petróleo, gente de la minería, empresarios importantes y demás- que no paran de invitar a las chicas a consumiciones, y que tampoco se comen una rosca. (Para entonces ya había deducido yo que nadie estaba logrando gran cosa a cambio de las consumiciones.) ¿Cómo es posible -les pregunté- que hombres inteligentes puedan convertirse en semejantes bobalicones en cuanto ponen los pies en un bar?”

El presentador respondió: “Sobre eso lo sé todo. Sé exactamente cómo funciona. Voy a darte unas lecciones, para que en lo sucesivo puedas sacar algo de las chicas de sitios como éste. Pero antes de que te dé las lecciones, tengo que demostrarte que verdaderamente sé de qué estoy hablando. Para eso, Gloria va a hacer que un hombre te invite a ti a tomar un cóctel de champán.”

Yo respondí “Por mí vale”, pero estaba pensando “¿Cómo demonios van a hacerlo?”

El presentador prosiguió: “Ahora tienes que hacer exactamente lo que te vamos a decir. Mañana por la noche te sientas un poco lejos de Gloria, y cuando ella te haga una señal, todo lo que has de hacer es pasar por su lado.”

“Sí -añade Gloria-. Será fácil.”>>

A la noche siguiente, al cabo de un tiempo, un tipo se sienta al lado de Gloria, Feynman hace lo acordado y, cuando pasa a su lado, Gloria le dice “¡Oh! ¡Hola, Dick! ¿Cuándo has vuelto a la ciudad? ¿Dónde has estado metido todo este tiempo?”

Entonces una sucesión de miradas del “tipo” escrutan a Feynman:

<<Primera mirada: “¡Uh, uh! ¡Ya llegó la competencia! ¡Verás como el tío ese se la lleva después de haberla invitado yo! Veamos que pasa.”

Siguiente mirada. “No. Es un encuentro casual. Parece que son amigos desde hace tiempo.” Yo podía ver cómo pensaba todo eso. Podía leerlo en su rostro. Sabía exactamente lo que estaba pasando por su interior.

Gloria se vuelve hacia su acompañante y le dice: “Jim, me gustaría presentarte a un viejo amigo, Dick Feynman.”

Siguiente mirada: “Ya sé lo que voy a hacer: voy a mostrarme amable con el tipo éste. Así le caeré mejor a ella.

Jim se vuelve hacia mí y dice: “Hola, Dick. ¿Tomas una copa?”

“¡Estupendo!”, respondo.

“¿Qué quieres tomar?”

“Lo que ella tome.”

“Camarero, otro cóctel de champán.”

Así que la cosa era fácil. No tenía pega. Esa noche, después de que cerraran el bar volvía al motel donde se alojaban Gloria y el presentador. Estaban riendo y bromeando, muy contentos de lo bien que les había salido la jugada.

“Perfectamente -dijo yo-. Estoy plenamente convencido de que vosotros dos sabéis exactamente de lo que habláis. Bueno, ¿qué hay de las lecciones?”

“Muy bien -dice él-. Mira, todo se funda en lo siguiente: el hombre quiere quedar como un señor, No quiere que lo tomen por un patán, ni quiere parecer zafio y grosero. Pero sobre todo, no quiere parecer avariento y tacaño. En tanto la chica conozca tan claramente las razones de la conducta del hombre, le resultará pan comido irle llevando en la dirección que ella quiera.

“Así pues -prosiguió diciendo-, bajo ningún concepto te comportes caballerosamente. Tienes que ser desconsiderado con las chicas. Además la regla primera y fundamental es: no invites a nada a la chica, ni le compres nada -ni siquiera una cajetilla de cigarrillos- hasta que le hayas preguntado si va a acostarse contigo y estés seguro de que ella está dispuesta a hacerlo, de que no miente.”

“Uh…quieres decir…que no…uh…, ¿que se les pregunte así, sin más?”

“Exactamente -dice él-. Ya sé que es tu primera lección, y quizás te cueste bastante ser tan rudo. Piensas que desearías invitarla o regalarle algo -una chuchería cualquiera- antes de preguntárselo; pero lo único que se logra es hacerlo más difícil.”

Bueno, basta con que alguien me dé el principio, y yo ya saco la idea. Durante todo el día siguiente estuve mentalizándome. Adopté la actitud de que todas esas chicas de alterne eran unas perras, que no valían nada, y que para todo lo que están es para sacarte los cuartos y hacer que les pagues consumiciones, sin darte absolutamente nada a cambio; no estoy dispuesto a ser caballeroso con estas perras infames, y así sucesivamente. Lo practiqué una y otra vez, hasta que fue automático.>>

Entonces, Feynman decide poner en práctica en su cambio de actitud para con el sexo femenino. Una chica llamada Ann, que tonteaba con un teniente, sonríe a Feynman, el cual le devuelve la sonrisa:

<<Algunos minutos después ya no está con el teniente; en cambio le está pidiendo al del bar su bolso y su abrigo, diciendo en voz alta, con intención obvia: “Me gustaría ir a pasear. ¿Quiere alguien venir conmigo a pasear un poco?”

Yo pienso para mí: “Uno puede decir que no, y apartarlas de sí, pero no permanentemente, o no llegará a nada. Llega un momento en que hay que entrar en el juego…” Así que fríamente le digo: “Yo iré a pasear contigo”, y salimos. Bajamos por la calle unas cuantas manzanas y vemos un café. Ella me dice: “Tengo una idea. Compremos unos bocadillos y vayamos a mi cuarto, a comérnoslos.”

La idea parece muy buena, así que entramos en el café y ella pide tres bocadillos y tres cafés, y yo los pago.

Al salir del café voy pensando: “Algo va mal. ¡Demasiados bocadillos!”

De camino hacia su motel, ella me dice: “Sabes, no voy a poder tomar contigo los bocadillos, porque va a venir un teniente…”

Yo pensé para mí: “Ves, ya fallaste. El presentador te dio una lección sobre lo que tenías que hacer, y has fallado. Le has comprado bocadillos y café por valor de 1.10$ sin pedir nada a cambio, y ahora que no voy a conseguir nada. Tengo que recuperarme, aunque sólo sea por el honor de mi maestro.”

Me paro de pronto, y le suelto: “Eres…peor que una PUTA!”

“¿Qué quieres decir? ¿A qué viene eso?”

“Me has hecho comprarte estos bocadillos, y ¿qué voy a recibir por ellos? ¡Nada!”

“Mira que eres roñoso! -dice ella-. ¡Si eso es lo que crees, te pagaré lo que costaron!”

¡Que enseñe las cartas!: “Págame, pues.”

Quedó atónita. Echó mano de su monedero, cogió el poco dinero que tenía, y me lo dio. Yo cogí mi bocadillo y mi café y me fui.

Después de comérmelo, volví al bar a dar cuenta de lo sucedido a mi maestro. Le expliqué todo, y le dije que sentía haber fallado, pero que intenté recuperarme.

Él me dijo muy tranquilamente: “Todo va bien Dick, todo va bien. Dado que acabaste por no comprarle nada, te aseguro que ella va a dormir contigo esta noche.”

“¿Qué?”

Me has oido perfectamente. Ella se acostará contigo esta noche. Estoy seguro.”, dijo con total confianza.

“¡Pero si ni siquiera está aquí! ¡Ella está en su cuarto, con el ten…!”

“No te preocupes.”

Dan las dos de la madrugada, el bar cierra, y Ann no ha aparecido todavía. Les pregunto al presentador y a su mujer si puedo ir con ellos a su motel. Me dicen que desde luego.

Justo cuando salimos, aquí llega Ann, que cruza corriendo la Ruta 66 y se viene hacia mí. Se cuelga de mi brazo, y dice: “Venga, vamos a mi habitación.”

El presentador tenía razón. ¡Fue una lección impresionante!

Aquel otoño, de vuelta en Cornell, estaba yo bailando con la hermana de uno de los doctorandos, que había venido de Virginia a visitarlo. Era una joven muy agradable, y de pronto se me ocurrió esta idea: “Vayamos a un bar a tomar una copa”, le dije.

De camino hacia el bar iba reuniendo valor para poner en práctica con una muchacha normal la lección del presentador. Después de todo, uno no siente tanto remordimiento con una chica de alterne que lo único que intenta es sacarte consumiciones, ¿pero con una chica ordinaria, agradable, una chica del Sur?

Entramos en el bar, y antes de que nos sentáramos, le dije: “Oye, antes de que te invite a una copa, quiero saber una cosa: ¿te acostarás conmigo esta noche?”

“Sí.”

¡Así que también funcionaba con una chica corriente! Pero por eficaz que fuera la receta, en realidad nunca he vuelto a echar mano de ella desde entonces. Hacerlo así no me causaba ningún placer. Aunque era interesante enterarse lo muy distintas que eran las cosas de lo que me habían enseñado mis mayores.>>

Otra aplicación práctica de Feynman (págs. 261-262), que aceptó que un hombre le presentara unas prostitutas:

<<… “Vale, preséntamelas.”

Fuimos hasta la mesa de las chicas, hizo las presentaciones y se fue un momento. Llegó una camarera y nos preguntó qué queríamos beber. Yo pedí agua, y la chica que estaba a mi lado dijo: “¿Le parece bien si pido champán?”

“Puedes tomar lo que quieras -dije fríamente-, porque te lo vas a pagar tú.”

“¿Qué te pasa? -dijo ella. ¿Eres un roñoso, o qué?”

“Has dado en el clavo, preciosa.”

“¡Desde luego no eres un caballero!”, dijo ella, indignada.

“¡Me has calado rápido”, repliqué. Ya había aprendido yo muchos años antes, en Nuevo México, a no ser un caballero.

Pronto eran ella quienes me invitaban a beber. ¡Se habían invertido completamente los papeles!>>

Estuvieron un rato hablando con él, luego Feynman jugó un rato con el dinero de las chicas -“… jugando a actuar conmigo de igual modo que suelen tratarlas a ellas. Me preguntaron: “¿Te apetece jugar? Nosotras te daremos el dinero, e iremos a medias con las ganancias.”- hasta que pasado un rato de juego “volvieron al trabajo”.

Espero que os haya gustado -e incluso os sea útil- la anécdota transcrita.

08
Feb
08

¿Una nueva dimensión temporal?

“¿UNA NUEVA DIMENSION TEMPORAL?”

Ángel Rey Gallego

Puede sonar extraño hablar de nuevas dimensiones temporales, pero se están considerando en diversas teorías exóticas como la del “hipertiempo”. Me gustaría hacer una pequeña reflexión filosófica sobre un nuevo concepto de tiempo y una posible consecuencia que tendrían los viajes en el tiempo, que podrían dar lugar a otra dimensión temporal aparte de la habitual.
Representamos el “espacio-tiempo” como una superficie con el “eje y” correspondiendo al tiempo y el “eje x” a las tres dimensiones del espacio (de forma análoga a los “diagramas de Minkowski” en que el tiempo se representa en el “eje y” y el espacio total a lo largo del “eje x”, siendo los puntos del diagrama los “sucesos”). Quedaría el “eje z” para la idea que me dispongo a proponer: un “tiempo prima t’” en cierta forma “perpendicular” a nuestro tiempo habitual u ordinario, el “tiempo convencional t”.
Suponiendo que sean posibles los viajes en el tiempo (como saltos de un instante a otro separados entre sí, no nuestro desplazamiento habitual a la velocidad de un segundo por segundo pasando por todos los instantes de forma continua), el sistema debería ser coherente consigo mismo, por lo que no debería haber lugar a paradojas. Una forma propuesta sería la creación o generación de universos paralelos.
Estos universos no tendrían por qué suponer la destrucción del universo original o primigenio, puesto que si algo ha existido es de suponer que su concepto exista de alguna forma en algún momento y/o lugar, ya que si no, no habría existido nunca (de igual forma que para nosotros los sucesos ocurridos en el pasado los situamos en algún punto de un eje de coordenadas temporales que hemos fijado).
Pongamos por ejemplo la famosa “paradoja del abuelo”: un viajero se dirige hacia atrás en el tiempo, encuentra a su abuelo cuando era joven, tiene una fuerte discusión con él y lo mata; nuestro viajero en el tiempo ya no podría nacer, con lo que habría generado un universo. Un nuevo universo dependiente del original en tanto en cuanto que sin éste nunca habría existido al ser el lugar de procedencia del viajero en el tiempo.
Suponemos también que sigue siendo válido el “principio de causalidad”, pero redefinido en torno a esta idea de “tiempo prima” que pretendo exponer.

grafica1.jpg

En la “gráfica 1” representamos el “plano π”, el espacio-tiempo primigenio de origen del viajero en el tiempo, que parte de “A” y llega a “B” de un salto, donde crea otro espacio-tiempo, el “plano σ”, en el que mata a su abuelo.
En adelante, para aclarar la imagen, eliminamos en “eje x” de dimensiones espaciales y pasamos a hablar de “líneas de universos paralelos”.

grafica2

En la “gráfica 2” vemos la idea simplificada. Obviamente existe un antes y un después del asesinato del abuelo, una causa y un efecto, pero no en un sentido convencional, sino, por decirlo de alguna manera, en dirección “ortogonal” al tiempo convencional t. Como consecuencia, el tiempo prima t’ daría cuenta de los cambios en los diferentes espacio-tiempos, permitiendo pervivir al universo original (“línea π”) para eliminar la paradoja del abuelo y similares. El tiempo se define como la “duración de las cosas sujetas a mudanza” o la “medida de esta duración”, en definitiva, una medida del cambio, con lo que es razonable llamar t’ a la línea de desarrollo de los acontecimientos cambiantes que no se producen en la dirección del tiempo convencional t.
Es posible que el viajero en el tiempo no pudiera volver a la “línea π”, pero eso no impediría que hubiera existido (y quizás siga existiendo y no se destruya con el asesinato del abuelo) en algún momento a lo largo de t’.
Se podría especular que la física cuántica podría dar lugar a múltiples líneas de t’ para dar cuenta de todas las posibilidades de estados cuánticos (recuérdese la función de onda del “gato de Schrödinger“), con lo que podrían aumentar aún más las 5 dimensiones aquí expuestas: las 3 espaciales y las 2 temporales.
También cabe añadir una pequeña reflexión respecto a nuestro universo: ¿pertenecemos al universo original, virgen de cambio alguno en t’; es decir, el t’ = 0? Pensar esto puede ser un tanto pretencioso por nuestra parte o, en caso de ser cierto, un atisbo de la imposibilidad de viajar dando saltos en el tiempo; no olvidando que el viaje a velocidades cercanas a la luz no sería un viaje en el tiempo a través de un “salto” de un instante a otro porque este viajero tendría su tiempo propio, pero circularía en un mismo continuo temporal (suponiendo que el tiempo no esté cuantizado).
Todas estas reflexiones, al ir más allá del mundo experimental, son más metafísica que física, entroncando más en la filosofía que en la investigación científica, quedando de momento nada más que como un divertimento intelectual.

09
Ene
08

Economía y diferencias de potencial

Diferencia de potencial En mi blog anterior seleccioné unas palabras de Vidal-Quadras de su ensayo “La Derecha: Un intento de destilación axiológica” que muestran las bondades de uno de los aspectos que defiende el liberalismo económico. Es una brillante analogía entre física y economía que el mayor número posible de gente debería leer; por ello repito de nuevo aquí, en mi nuevo blog, el argumento, sirviendo de paso como una buena forma de ilustrar parte de mi forma de pensar. Es un extracto en el que podemos ver como la desigualdad bien entendida –pues ha de haber igualdad de oportunidades e igualdad ante la Ley, pero no se debe forzar una injusta igualdad de resultados– puede derivar en un “elemento dinamizador de la economía”:

“Una analogía extraída de la Física ilustra perfectamente los argumentos de la derecha en favor de la desigualdad como elemento dinamizador de la economía. Es bien sabido que en el caso de que una fuerza derive de un potencial, para que se produzca trabajo mecánico el potencial no puede ser constante y han de existir diferencias entre los distintos puntos. En un salto de agua hay energía aprovechable por la diferencia de potencial gravitatorio entre el nivel más alto y el más bajo, y entre las placas de un condensador salta una descarga cuando la diferencia de potencial eléctrico entre ellas es lo suficientemente elevada. De acuerdo con la concepción de la derecha, algo parecido sucede en la generación de riqueza en sociedades humanas. La imposición de un uniformismo igualitario en propiedad y en renta resulta, tal como muchos casos concretos han demostrado ampliamente, esterilizante y empobrecedor para el conjunto al desaparecer el incentivo que introduce un grado razonable y no ofensivo de desigualdad. La derecha se ha apoyado permanentemente en este enfoque para promover la libertad de mercado, la desregulación y la iniciativa empresarial, y para garantizar los derechos de propiedad privada y de herencia.”

Nota: Pongo aquí, para quien lo quiera ver, el link de mi blog anterior, alojado en la web de “Nuevas Generaciones del Partido Popular de Valladolid”:

http://nnggvalladolid.es/modules/popnupblog/index.php?param=2

Como véis, no hay muchos posts, pero en esta nueva etapa bloguera pretendo escribir con mayor asiduidad.




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