27
Jun
09

Jean Vigo, vanguardia fílmica

Finalmente, el último de los cuatro artículos sobre cine que hice para el “El Conservador”. Sobre el francés Jean Vigo (abril, 2005):


“JEAN VIGO, vanguardia fílmica”

Ángel Rey Gallego

Vigo - Atalante

Este 26 de Abril [de 2005] se cumple el centenario del nacimiento del vanguardista Jean Vigo, que en apenas unos años de vida activa como realizador revolucionó el mundo del séptimo arte con sus películas, filmografía cuya duración total no llega a las 3 horas. Hizo un interesantísimo corto documental de la ciudad de Niza titulado “A propósito de Niza” (”À propos de Nice” ); otro corto sobre la natación; “Taris, campeón de natación” (”Taris, roi de l´eau”); el mediometraje “Cero en conducta” (”Zero de conduite”), sobre la revolución de unos chicos en un internado y un único largometraje, de temática amorosa, “L´Atalante”, su obra maestra y canto final ya que, apenas rodada, murió de tuberculosis. Tenía 29 años.

Es muy posiblemente la más grande pérdida de un director joven en la Historia del Cine. Su obra, tan brillante como fugaz, tiene una calidad excepcional siendo uno de los grandes realizadores no sólo de Francia, sino del mundo.

Nació en 1905, en una buhardilla llena de suciedad y gatos. Su padre, de ideas anarquistas, murió en extrañas circunstancias cuando Vigo era niño, el cual, según fue haciéndose mayor, empezó a recopilar información para reivindicar la figura de su progenitor, muy atacado por el poder imperante entonces y tachado en ocasiones hasta de traidor a su patria.

Pasó su niñez y adolescencia en diferentes colegios con nombre falso para no desvelar de quién era hijo. En su juventud contrajo tuberculosis que fue la causa de su temprana muerte. En una de las clínicas donde le trataron conoció a Lydou, afectada de la misma enfermedad, con la que se casó y fue su único amor.

Desde muy pronto, tuvo muy claro que quería dedicarse al cine. El problema era que no tenía suficientes contactos para entrar en ese mundillo. Llegó a trabajar en un rodaje sólo por conocer la elaboración de las películas desde dentro, entusiasmándole de inicio la tarea, pero, cuando aquello acabó, no le bastaba un puesto sin importancia en aspectos artísticos. Quería dirigir.

Conoció al cámara Boris Kaufman, su colaborador habitual en adelante, e inmediatamente se pusieron manos a la obra para realizar un documental mudo sobre la ciudad de Niza (en 2001 se ha editado una versión sonora con música a cargo de Marc Perrone). Jean Vigo comenzó a leer todo tipo de libros para ilustrarse sobre la historia de la ciudad y sus monumentos, hasta que se dio cuenta de que aquello era un mal camino. Debía captar la esencia de Niza y, a la vez, introducir en el documental sus inquietudes políticas, cercanas al anarquismo de su padre, entre las que se incluía una crítica a la burguesía de la época y algunas escenas anticlericales y antimilitaristas. La sátira y la denuncia social están en todo momento presentes. Esta realización es más bien un experimento de montaje, con resultados más que satisfactorios. Una sucesión progresiva de imágenes que se van relacionando unas con otras pasando por diferentes lugares y ambientes de la ciudad. Se ven las personas que caminan por la avenida principal, de variados estratos sociales, los preparativos del Carnaval, las zonas pobres en contraste con las opulentas, un cura que se aleja ante las liberales chicas que bailan en el Carnaval…

Paulo Sallès Gomès trata más extensamente en su libro la elaboración de los films de Vigo, adjuntando anotaciones de las impresiones e ideas que quería plasmar en sus diferentes obras.

En 1931 hace “Taris, campeón de natación”, un pequeño documental deportivo en el que experimenta más en profundidad con la cámara lenta (algo que había iniciado en “A propósito de Niza”). Se recrea en los diferentes movimientos que realiza el nadador cuando está en el agua, pero de tal manera que no resulta aburrido en su poco metraje (9 minutos aprox.). Además, se permite realizar ciertos juegos técnicos con la cámara. Por ejemplo, cuando el nadador sale de la piscina y se va del lugar, tras saludarnos llevándose la mano al sombrero, camina hacia delante semejando que anda sobre las aguas mediante superposiciones de distintas tomas. Aunque no es la pieza más importante de sus obras, nos percatamos perfectamente del componente poético del estilo del autor.

cero en conducta Con “Cero en conducta” llega la más grande de sus polémicas. Es una historia que le sirve para plasmar en el celuloide sus ideales revolucionarios.

La narración está perfectamente dosificada en sus escasos 41 minutos, lo que la ha llevado a ser incluida en la selección de 100 films del libro de John Kobal, junto a la posterior, “L´Atalante”. Está basada, casi con seguridad, en las experiencias de infancia del director. En un estricto internado, los chicos son castigados numerosas veces hasta que, un día, deciden planear una revuelta contra el director y demás mayores. Esto conduce, entre otras, a la mágica escena de la batalla de almohadas, reproducida a cámara lenta, con las plumas volando por los aires.

batallaalmohadas Está encuadrada en el estilo del realismo poético del autor, con toques surrealistas en algún detalle concreto. Aunque no es la base del mediometraje, los personajes principales están bien definidos, teniendo en cuenta la mayor importancia que tiene el grupo, la clase. Por otro lado, el poder establecido, contra el que va encaminada la protesta, se centra en el ridículo director del internado y los profesores. Le sirve a Vigo para su crítica al sistema y a la burguesía imperante, lo que llevó a que esta obra fuera censurada hasta finales de 1945. Tampoco ayudó que, durante la mencionada “escena de las almohadas”, apareciera, fugaz e imperceptiblemente, el sexo de uno de los niños.

Creo recordar que Garci comentó que, sólo por esta película, Jean Vigo ya merecería un lugar en la Historia del Cine. La tuberculosis le dejó aún tiempo para hacer su único largometraje y obra maestra, “L´Atalante”.

533hb6 El autor quiso evitar los anteriores problemas con la censura y escogió un guión de tema aparentemente manido, al que supo dotar de su estilo. José Luis Garci, cuando programó este film en su espacio “¡Qué grande es el cine!” (precedido de un interesantísimo documental sobre Jean Vigo y las vicisitudes que corrió “L´Atalante”), mencionó que le había sorprendido que la película de un moribundo demostrara tantas ganas de vivir y tanto optimismo, a pesar de las dificultades.

El argumento trata de una pareja de recién casados que se van a vivir a la barcaza de la que es patrón el marido y, a partir de ahí, poco a poco, surgen roces entre ellos que dan origen al conflicto principal de la película. Tiene un tono profundamente lírico, con escenas muy bellas y de gran fuerza sugestiva, como aquella en la que los dos amantes protagonistas duermen en lugares diferentes, acariciando cada cual su propio cuerpo, recordando de esta manera cuando estaban juntos y el amor que todavía sienten.

latalante-0113 Con esta historia, el director destila una narración donde vuelca toda su vitalidad, mientras, a un tiempo, él la está perdiendo en la vida real a marchas forzadas durante un crudo invierno de rodaje. Ya en cama, da las últimas instrucciones de montaje a sus colaboradores. Ha acabado su trabajo. Poco después, muere. Los amigos impiden a su mujer Lydou tirarse por la ventana. La productora cambia de título y música a la película. Se la mutila desde los noventa y tantos minutos a poco más de una hora. Apenas llega a estar unas semanas en cartelera y acaba siendo guardada. Años después se reestrena la obra íntegra recibiendo caústicas críticas (”Tras 12 años de censura la película de un muerto decepciona a sus admiradores” titula el Samedi Soir, el 17 de noviembre de 1945; reproducido en “Jean Vigo” de P. E. Salès Gomès, pág. 279). En los años 90 se restaura con gran dificultad al formato casi original.

Todavía resultan difíciles de encontrar las cintas de un realizador francés, muerto a los 29 años.

Nota agregada: Afortunadamente, en el mismo 2005 salió una estupenda edición en DVD cuajada de extras de la obra íntegra de Jean Vigo.


INFORMACIÓN DE INTERÉS SOBRE JEAN VIGO Y SU OBRA:

* “Jean Vigo”. Paulo E. Salès Gomès. Ed. Circe. Barcelona, 1999.
* “100 Grandes directores de cine”. José María Caparrós Lera. Alianza Editorial. Madrid, 1995.
* “Las 100 mejores películas”. John Kobal. Alianza Editorial. Madrid, 1995.
* “Diccionario del cine”. Georges Sadoul. Ediciones Istmo. Madrid, 1984. (Colección Fundamentos).
* “Historia básica del cine”. Gonzalo Muinelo Alarcón. Edita: Caja de Ahorros Provincial de Valladolid. Valladolid, 1988.


Y EN INTERNET:

* http://pobladores.lycos.es/channels/cine/THE_WILD_ONE/area/44
* http://www.sensesofcinema.com/contents/directors/02/vigo.html
* http://www.imdb.com/name/nm0897118/
* http://www.nyfavideo.com/content/cat-VIGO.htm
* http://www.kinoki.org/documental/jeanvigo.htm
* http://www.diplomatie.gouv.fr/mediasociete/cinema/promotion/diffusion_nc/collections/galerie/
realisateurs/106.html
* http://increvablesanarchistes.org/articles/biographies/vigo_jean.htm
* http://www.bookrags.com/biography/jean-vigo/
* http://nezumi.dumousseau.free.fr/jeanvigo.htm#bio
* http://www.artificial-eye.com/dvd/ART004vd/main.html
* http://www.artificial-eye.com/dvd/ART004vd/dir.html
* http://movies.yahoo.com/shop?d=hc&cf=gen&id=1800029700
* http://www.videovista.net/reviews/dec04/jeanvigo.html
* http://www.webster.edu/fatc/zero.html

25
Jun
09

Sesión Doble (II): “El Aviador” y “Centauros del desierto”

Hoy, la segunda “Sesión Doble” que hice (marzo 2005, “El Conservador”):


SESIÓN DOBLE (II)

Ángel Rey Gallego

“EL AVIADOR”

el_aviador

La última obra de Scorsese desarrolla la vida del magnate Howard Hughes hasta finales de los 40, reflejando tanto sus virtudes como sus debilidades. El retrato es parcial en cuanto a que no vemos sus años finales, pero esto, más que un inconveniente, beneficia al tratamiento de la historia.

La historia le puede servir al realizador para tomar un nuevo y más calmado rumbo frente a sus anteriores films, muy floridos visualmente. En un libro-entrevista con Amenábar, éste dijo que había leido que Martin Scorsese sentía que el público y la crítica le pedían que moviera la cámara, aunque realmente a él le gustaría hacer una historia con la cámara quieta (“Amenábar, vocación de intriga”, pág. 83). En “El Aviador” empieza a realizar lo que anhelaba, si bien mantiene parte de su viejo estilo que tan buen resultado le dio en películas como “Casino”. Conduce la trama biográfica donde el biografiado tiene una personalidad poliédrica. El film muestra que desde niño quería, cuando llegara a la edad adulta, volar en los aviones más rápidos y dirigir las mejores películas; aparte de convertirse en uno de los hombres mas ricos.

Con 18 años hereda de sus padres una fortuna y decide llevar a cabo lo que había soñado, imponiéndose a las personas que lo infravaloraban por su juventud. Howard Hughes tiene una gran imaginación e iniciativa en las actividades que emprende, pero con un componente autodestructivo.

Leonardo DiCaprio, injustamente criticado, incluso denostado por muchos, hace una más que digna labor, perfilándose como uno de los mejores actores para el futuro. Con la presente película lleva, por vez primera totalmente la carga del papel principal sin que nadie haga sombra a la importancia de su personaje en la historia. No obstante, hay grandes actores en ella: Alec Baldwin, interpretando a uno de los adversarios de Howard; Cate Blanchett, que, de una forma muy cuidada a la hora de imitar los gestos y actitudes de la original, encarna a Katharine Hepburn; Kate Beckinsale es una misteriosa e indómita, a la par de sensible, Ava Gardner; John C. Reilly, en el papel de asesor del millonario; Ian Holm, ayudante en aspectos técnicos; la guapa cantante Gwen Stefani, como Jean Harlow; Willem Dafoe tiene una breve y oscura intervención; y tantos otros, ya que esta producción se prodiga en apariciones de numerosos y eficaces secundarios, procedimiento tradicional del cine americano que ha tenido no escasa importancia en la grandeza de éste. Destaca Alan Alda, en el papel de un irritante senador demócrata, que se enemista con Hughes a raíz de una ley que pretende llevar a cabo. Este hecho es importante en la trama, pues la citada ley es tenida por el magnate como antiamericana, ya que supone un intervencionismo en el mercado de la aviación. Cito este detalle porque muchos de los lectores de EL CONSERVADOR muy probablemente estarían en consonancia con estas ideas.

“El Aviador” (“The Aviator”) está nominada a 11 Oscars y su autor entrará en competición con “Million Dollar Baby”, de Clint Eastwood, en la categoría de mejor director. Scorsese no consiguió el galardón con “Gangs of New York”, y este 2005 tendrá otra oportunidad. Aunque cuando ustedes, estimados lectores, estén frente a éstas líneas, el dilema se habrá dilucidado. Tanto Scorsese como Eastwood tienen una gran experiencia y son unos fantásticos cineastas, por lo que mi consejo es que vayan a ver ambas y opinen en consecuencia.

Nota agregada: Como ya se pudo ver, “Million Dollar Baby” se llevó los Óscars a Mejor Película y Mejor Director. Scorsese no pudo llevarse el Óscar al Mejor Director hasta 2006 con “Infiltrados”.


CENTAUROS DEL DESIERTO”

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Se abre una puerta y una mujer observa cómo llega un jinete. Es Ethan Edwards (John Wayne), el cual, tres años después de finalizada la Guerra de Secesión americana, regresa al rancho de su familia para visitarla. Ethan saluda a la mujer, Martha, su cuñada, y por la forma de hacerlo vemos que estuvieron enamorados.

En esta escena inicial, una de las mejores del cine, vemos condensados y en su esencia algunos personajes de manera tal como sólo John Ford hubiera podido recrearlos.

“Centauros del desierto” (“The Searchers”, 1956) es uno de los grandes westerns de todos los tiempos. Cineastas como Spielberg, George Lucas, Coppola o Scorsese la tienen entre sus películas favoritas.

Tras este comienzo, se revela parte del carácter de Ethan, su racismo hacia los indios, que, cuando éstos asaltan el rancho y matan a su amada Martha con toda su familia y raptan a su sobrina, le llevará a emprender una persecución épica de años recorriendo cantidad de lugares. Aunque un crítico, echando a Ford en cara un supuesto abuso del realismo, destacó que parecía que no se saliera en toda la historia de Monument Valley, cuando los actores recorren todo el Oeste. Esto último viene señalado en el libro “John Ford”, de McBride y Willmington, donde se hace la interpretación, bastante acertada a mi entender, de que Monument Valley, más que un lugar real, es un estado mental para John Ford (pág 37 del libro citado). Acompañará a Ethan, Martin Pawley (Jeffrey Hunter), mestizo miembro adoptivo de la aniquilada familia.

Ford siempre se caracterizó por sus escasos movimientos de cámara, de forma que, cuando los utiliza, al suponer algo inusual, logra una fuerza que subraya sobremanera la escena y momento en que ocurre (“¿Cuándo cree que debe moverse la cámara? Cuando hay motivo.” Pág. 48. McBride-Willmington).

Este film, fiel a su norma, sigue ese estilo, si bien está mucho más elaborado y es más innovador (pág. 307. Urkijo) que otros suyos en todos los sentidos. En cuestiones como la composición o el ritmo narrativo (hay un uso del flashback muy bien traído, tanto que parece que no lo es, absolutamente coherente con la narración) e, incluso en las interpretaciones. John Wayne, que siempre fue muy infravalorado como actor (L. Anderson, pág. 256), compone en esta obra una de sus mejores y más maduras actuaciones, a la altura de otras como en “Río Rojo”. Lleno de matices, con contradicciones y dudas que lo hacen más humano. Lindsay Anderson, en su estudio sobre John Ford, advierte que los tonos y acentos [de Wayne] varían y titubean de escena en escena (pág. 256. L. Anderson), tachando esto como negativo. Considero poco acertada esta opinión (en un libro que, por otra parte, es de enorme interés para el análisis de Ford, su obra y aún de la presente producción), ya que “Centauros del desierto” es un prodigio del séptimo arte, de una densidad colosal de contenidos, casi insondable, que, por mucho que se vea, permite sacar nuevas impresiones a cada visionado. Además de todo esto, es una película bellísima dentro de su épica.

Volviendo a la cuestión del racismo, brevemente apuntada arriba, opino, al contrario que otra gente, que no es el verdadero tema de la película, sino sólo una de las vías de escape de la frustración del protagonista, condenado a la soledad. Es la tragedia de un solitario, dijo Ford en una entrevista con Bogdanovich (Bogdanovich, Pág. 91), un outsider según Anderson (pág. 254). Un hombre amargado que ha visto y vivido mucho, lo cual puede haberle llevado a tener una opinión negativa de la raza india, que llevaría a comprender (no digo justificar) sus prejuicios. Sin olvidar que son en cierta parte fachada de sí mismo, como demuestra el que negocie con indios y en el fondo sienta simpatía por el mestizo Pawley. Llevados por lo políticamente correcto, se ha caído en la beatería de tildar al film de “obra maestra, pero racista”. Un simplismo radical ya que, aparte de que Ford fuera adoptado por la tribu de indios que intervinieron como extras, la narración muestra, más que racismo, el choque cultural y las dificultades de los pioneros para formar un hogar en las áridas tierras de Texas. A los interesados en el tema de la formación de los EEUU y el paso del salvaje oeste a la democratización de éste les recomiendo “El hombre que mató a Liberty Valance”, otra de las cumbres fordianas.


INFORMACIÓN DE INTERÉS SOBRE “EL AVIADOR”:

http://www.imdb.com/title/tt0338751/

http://theaviatormovie.com/

http://movies.yahoo.com/shop?d=hv&cf=info&id=1808411951

http://www.foxnews.com/story/0,2933,145326,00.html#top

http://us.ent4.yimg.com/movies.yahoo.com/images/hv/photo/movie_pix/miramax_films/the_aviator/leonardo_dicaprio/hughes.jpg


INFORMACIÓN DE INTERÉS SOBRE “CENTAUROS DEL DESIERTO”:

-“Las 100 mejores películas”. John Kobal. Alianza editorial. Madrid, 1995. (Sección: Cine).

-“Diccionario de directores de cine”. Augusto M. Torres. Alianza editorial. Ediciones del Prado. Arganda del Rey (Madrid), 1994. (Biblioteca temática Alianza).

-“Los 100 mejores western de la historia del cine”. José Luis Mena. Ediciones J. C. 1994, Cacitel, S.L.

-“John Ford” Francisco Javier Urkijo. Ed. Cátedra. Madrid, 1991.

-“Escritos-120: John Ford: Obras maestras”. Luis Martín Arias. Caja España, Obra Social.

-“Escritos-143: John Ford”. Luis Martín Arias. Caja España, Obra Social.

-“Sobre John Ford”. Lindsay Anderson. Ed. Paidós. Barcelona, 2001.

-“John Ford”. Peter Bogdanovich. Ed. Fundamentos. Madrid, 1991.

-“John Ford”. Joseph McBride. Michael Wilmington. Ediciones JC. Madrid, 1984.

http://www.filmaffinity.com/es/film591096.html

http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article533.html

http://www.imdb.com/title/tt0049730/

http://sfy.iv.ru/sfy.html?script=searchers

http://images.usatoday.com/life/_photos/2004/2004-01/06-johnford-searchers-inside.jpg

24
Jun
09

Sesión Doble (I): “Alex & Emma” y “Monsieur Verdoux”

Como anuncié en un post anterior, sigo colgando aquí los artículos que escribí para “El Conservador”. Empecé una sección titulada “Sesión Doble”, con la crítica de una película clásica y una moderna. He aquí la primera entrega (de febrero de 2005):

SESIÓN DOBLE (I)

Ángel Rey Gallego

“ALEX & EMMA”

alexyemma

Alex (Luke Wilson) es un escritor con deudas de juego que necesita saldarlas en un mes bajo amenaza de muerte. A pesar de este inicio un tanto dramático, la película discurre en todo momento en clave de comedia. Una comedia romántica con un planteamiento muy original.

Alex puede conseguir dinero si consigue acabar la novela que está escribiendo y presentarla a su editor en 30 días, pero hay un problema: no tiene escrita una sola línea. Se encuentra en un estado de bloqueo del que no puede escapar.

Para colmo de males, los matones que le amenazan le han destrozado el ordenador con el que escribe, por lo que decide contratar a una estenotipista, Emma (Kate Hudson), aunque para ello haya de recurrir a alguna táctica engañosa. La anécdota está basada en la creación de “El jugador” de Dostoyevski, el cual, para cumplir con un compromiso editorial, debe elaborar en muy poco tiempo esa obra y, en el transcurso del proceso, se enamora de la mujer a la que se la dicta.

Emma descubre que, forzando al novelista, se le puede sacar de su bloqueo, pudiendo así iniciar (y continuar, en los momentos bajos) el trabajo. A partir de este momento, se van intercalando escenas de la novela, la cual tiene concomitancias paródicas con el subgénero narrativo romántico, y el lenguaje preciso y lleno de ironía del maestro del humor inglés P. G. Wodehouse.

Las escenas son, a menudo, muy divertidas gracias a una acertadísima ambientación de época (años 20) y a la banda sonora, junto a los jocosos diálogos del guionista, Jeremy Leven.

Este film también puede servir para aprender algunas de las técnicas con que se puede escribir una historia, con todos sus vericuetos, caminos posibles en su elaboración, trabas y las vueltas atrás para rectificar cuando se ha llegado a un callejón sin salida. También se ve la importancia de dejarse llevar por los personajes y lo que va aconteciendo, hasta destilar una narración completa y coherente en sí misma, en vez de forzar la trama para llegar a un final predeterminado.

Según Alex va escribiendo su obra, Emma influye en ella con sus consejos y apreciaciones (generalmente cargantes para el autor). Además, la vida real de los protagonistas y lo que acontece en la ficción empiezan a interferir entre sí.

Varios de los actores que aparecen en la película se ven obligados a interpretar dos papeles: el suyo en el mundo real y su alter-ego en la novela. Por ello Luke Wilson tiene que hacer de Alex y de Adam (que lleva la voz cantante en el relato). Por su parte Kate Hudson hace de Emma y de los diferentes personajes basados en ella. Debido a la indecisión del escritor a la hora de plasmar el carácter de aquélla, en el texto llega a tener variopintos nombres y nacionalidades: Ylva, Elsa, Eldora y Anna.

El secundario David Paymer hace de competidor de Adam respecto a una tercera mujer, Polina, aunque éste no tiene reflejo en la realidad. Polina es encarnada por la francesa y “chica bond” Sophie Marceau. Además, el director de la película (Rob Reiner), que tiene experiencia previa como actor, se reserva el papel del exigente editor de Alex.

En resumen, el espectador disfrutará no poco viéndola, gracias en buena medida a su ajustada combinación de humor y romanticismo.


“MONSIEUR VERDOUX”

monsieur verdoux

El argumento del film surgió en una cena entre Chaplin y Orson Welles. El último habló de llevar al cine la vida del asesino de mujeres francés Landrú. Chaplin halló la idea interesante y perfectamente realizable, tal y como señala Pierre Leprohon en su libro (pág. 311). Pero al día siguiente, Chaplin decidió realizarlo en solitario pagando a Welles por su sugerencia. No podían colaborar juntos, los dos eran unos directores celosos de su libertad de acción. (Leprohon, pág. 312).

Es una producción muy innovadora en la filmografía del autor, ya que abandonaba por vez primera y para siempre al personaje de Charlot que le dio la fama. Sin embargo, en su actuación quedan reminiscencias de éste por tantos años interpretándole, pero sin que se llegue a confundir con la siniestra encarnación de la presente película.

La realización abofetea a la sociedad en su conjunto llegando al extremo de equiparar los crímenes del protagonista, monsieur Verdoux, con las sangrientas guerras que emprenden los estados. La guerra es un negocio y todos estáis contribuyendo a ella (“El gran Charlot”, Robert Payne, pág. 312). Decir esto en 1947, en plena posguerra, cuando se intentaba estabilizar Alemania y con ella a toda Europa, era un golpe duro (y a mi parecer muy injusto) a los EEUU, lo que llevó a Chaplin a emigrar a Europa tras ser acusado de comunista. Esto trajo, obviamente, críticas a la película ajenas a lo estrictamente cinematográfico y se añadieron a las de las personas que, en su interior, no terminaban de aceptar un viraje tan radical en el aspecto artístico, del honesto vagabundo al cínico ejecutor.

A pesar de todo la cinta no tiene un tono de hostilidad manifiesta a los EEUU, evitando caer en los contenidos “de tesis” que hacen que envejezcan tan deprisa tantas obras. Se debe, sin duda alguna, al genio de Chaplin, que supo hacer trascender sus críticas hacia algo más general: la dualidad moral del Ser Humano.

Henri Verdoux asesina mujeres para mantener a la suya legítima, en silla de ruedas e ignorante de la vida que lleva su marido. Estos hechos podrían resultar en gran manera trágicos, pero se sobrellevan gracias al humor (humor negro, con momentos realmente divertidos), sin perder, en el fondo, el dramatismo. Esto viene claramente reflejado desde el inicio, cuando este peculiar Barbazul arregla el jardín mientras incinera a una de sus víctimas y evita pisar a una oruga apartándola del camino. Payne dice: Como Hitler, lloro cuando muere mi perro (pág. 309), frase que concuerda con el personaje.

La producción requirió un largo y minucioso periodo de preparación, ya que su director no podía utilizar el método del que se había valido en casi todos sus filmes anteriores, que combinaba la improvisación y la repetición continuada de tomas con exagerado “derroche” de película hasta que quedaba satisfecho. El precio del celuloide se había encarecido, por lo que el coste habría sido inaceptable en los años 40. Escribió el guión cuidadosamente, dándole estructura de película sonora, no como en sus precedentes realizaciones: “Tiempos modernos” y “El Gran Dictador”. Claude Chabrol señala en una entrevista sobre “Monsieur Verdoux” que aquéllas, a pesar de tener sonido, eran una sucesión de gags de su etapa del cine mudo con intervalos en los que pronunciaba pequeños discursos. También éste opinaba que estamos ante un film ateo, opinión a la que no puedo sumarme pues pienso que nos encontramos ante un documento profundamente humano, que permite individualmente a cada espectador introducir, si quiere, un componente religioso. Verdoux acaba la película siendo fiel a sus principios, como un nuevo Sócrates, denunciando con sus actos la doble cara del hombre.

La entrevista arriba mencionada con Chabrol viene recogida en la reciente versión en DVD del presente título, a lo que se suman bocetos y planos detallados de los decorados, con los movimientos de cámara a efectuar, poniéndose de manifiesto que no sólo fue preciso el guión, sino también la realización. Ello se ve claramente en el resultado final, donde las escenas son muy fluidas y está muy bien dosificado el humor que hace acto de presencia en numerosas tomas de la cinta.

Los diversos actores que aparecen en la película, aparte de Chaplin, no son muy conocidos actualmente, si bien su trabajo es excelente, resultando extraño no haberles visto en otras ocasiones. Destaca Martha Raye, actriz cómica, que, con su insoportable personalidad, es quién justifica a Verdoux en el corazón del público (“Charlie Chaplin”, André Bazin, pág. 61).

Esta es una de las mejores obras de Chaplin y, por lo tanto, del cine. Puede que sea porque fue la primera vez en la que planeó todo de antemano, dejando de lado su antiguo sistema. Pero hizo de la necesidad virtud, surgiendo un estilo que resultaba enormemente claro y equilibrado. André Bazin afirma en sus escritos sobre nuestro autor que es sin duda el filme más completamente cristalizado. Un trabajo maestro del séptimo arte.


INFORMACIÓN DE INTERÉS SOBRE “ALEX & EMMA”:

http://www.labutaca.net/films/23/alex-emma.htm

http://www.labutaca.net/films/23/alex-emma1.htm

http://alexandemmamovie.com

http://www.todocine.com/mov/00512039.htm

http://www.zinema.com/pelicula/2004/alexemma.htm

http://imdb.com/title/tt0318283/

http://es.movies.yahoo.com/db/f/2/0/2000004.html

http://adorocinema.cidadeinternet.com.br/filmes/alex-e-emma/alex-e-emma.htm (imágenes).


INFORMACIÓN DE INTERÉS SOBRE “MONSIEUR VERDOUX”:

-“Charles Chaplin”. Pierre Leprohon. Ediciones Rialp. Madrid, 1961.

-“Charlie Chaplin”. André Bazin. Editorial Paidós. Barcelona, 2002.

-“Charles Chaplin”. Manuel Matji. Editorial Labor. Gráficas Estella, 1992.

-“El gran Charlot”. Robert Payne. Editorial AHR. Barcelona, 1955.

-“Charles Chaplin”. Manuel Villegas López. Ediciones JC. Madrid, 1990.

-“Las 100 mejores películas”. John Kobal. Alianza editorial. Madrid, 1995. (Sección: Cine).

-“Diccionario de directores de cine”. Augusto M. Torres. Alianza editorial. Ediciones del Prado. Arganda del Rey (Madrid), 1994. (Biblioteca temática Alianza).

-“Diccionario del cine”. Georges Sadoul. Ediciones Istmo. Madrid, 1984. (Colección Fundamentos).

http://www.imdb.com/title/tt0039631/

http://www.filmaffinity.com/es/film899124.html

http://www.dvdjournal.com/reviews/m/monsieurverdoux.shtml

http://movies2.nytimes.com/gst/movies/movie.html?v_id=33146

http://www.clown-ministry.com/Resources/chaplin/monsieur-verdoux-chaplin.html

http://movies.yahoo.com/shop?d=hv&id=1800096648&cf=info&intl=us

http://theoscarsite.com/pictures1947/mverdoux.htm

http://www.wunderlin-online.de/film/monsieur%20verdoux%20(1947)_main.htm

21
Jun
09

Sam Peckinpah, vehemencia genial

Me he enterado de que “El Conservador”, la revista donde publiqué entre enero y abril de 2005 unos pocos artículos de cine, ha cerrado. En vista de ello, comenzaré a colgar aquí dichos artículos. Primero, el de enero:

peckinpah_

“SAM PECKINPAH, vehemencia genial”

“Todos soñamos con volver a ser niños, incluso los peores de nosotros. Tal vez los peores más que nadie.” Grupo Salvaje.

La obra de Sam Peckinpah, a pesar de su irregularidad estética, ocupa una destacada posición en la historia del 7º Arte. Se puede decir que llegó tarde al mundo del cine de manera que, cuando dirige su primera película, “Compañeros Mortales” (The Deadly Companions, 1961), ha pasado ya la Edad Dorada del western y empieza su decaimiento durante la década de los 60. Es el propio Peckinpah quien inicia la etapa del western crepuscular con su magnífica “Grupo Salvaje” (The Wild Bunch, 1969). Aunque este periodo ya venía fraguándose como puede verse significativamente en “Eldorado” (Eldorado, 1967), de Howard Hawks y en “Duelo en la Alta Sierra” (Ride in the Hogh Country, 1962) del mismo Peckinpah, en las cuales la vejez de los protagonistas es un rasgo esencial.

Antes de todo ello, fue guionista de series de western para la televisión y llegó a trabajar como director de diálogos para Don Siegel. En estos años de su juventud, se aficiona a uno de los vicios que más afectarían a su carácter: el alcohol. También es el momento en que empieza a escribir y se da cuenta de la importancia del guión, hecho éste que hará que trate de intervenir lo más posible en su elaboración para sus futuros films, llegando a firmar bastantes tanto en obras bajo su dirección como ajena. Esta etapa es tratada en “Sam Peckinpah, hermano perro”, de Rubén Lardín, un gran libro a la hora de comprender al biografiado.

Después de “Duelo en la Alta Sierra”, hizo “Mayor Dundee” (Mayor Dundee, 1965), donde ya se empieza a apreciar su personal estilo, aunque se resiente de los enfrentamientos con el productor según Augusto M. Torres en su “Diccionario de directores de cine”. Parece que esta explicación concuerda con la de Lardín, si bien es cierto que, aun con un desordenado tratamiento de la película, es una de las mejores, a pesar de que leyendo el comentario que tiene sobre ella da la impresión de que es peor de lo que realmente es.

wildbunch

El año de la llegada del Hombre a la Luna llega acompañado del estreno de una obra capital  en el terreno del western y una de las mejores películas, a mi entender, de historia del cine: “Grupo Salvaje”. Película soberbia, comparada por José Luis Garci en su programa a la Ilíada, debido probablemente a la alternancia de momentos narrativos con otros más poéticos y a lo profundo de la obra, por explicarlo de una manera bastante simplista. Cabe añadir que la cinta engloba muchos de los temas de la obra de este director y a la que podría dedicarse más espacio que estas someras líneas. Por si mis elogios a este film no son suficientes he de decir que a mi juicio es la mejor película de Peckinpah (por lo que difiero de Garci, que prefiere “Duelo en la Alta Sierra”) y que me parece injusto e inexplicable que no se halle en el libro “Las 100 mejores películas” de John Kobal.

Sigue la también crepuscular “La Balada de Cable Hogue” (The Ballad of Cable Hogue, 1970), a la que creo lastrada por el tono atípico y confuso dado a la historia pero en la que se puede ver, según Lardín, como el progreso atropella a lo que representa el pasado. Es ésta una constante básica del cine de Peckinpah, donde algunos de los personajes se ven rebasados por una sociedad que ha evolucionado dejándoles progresivamente atrás.

Con “Perros de paja” (Straw Dogs, 1971) surge la polémica debido a la dureza de algunas de las escenas (aspecto no nuevo pues la crudeza de Grupo Salvaje ya le trajo algún problema) y que le acompañará en gran parte de su carrera, ya que su cine es marcada y explícitamente violento para la época. La violencia es uno de los temas que más trata, a veces por medio de sus típicos ralentís u otras técnicas cinematográficas, lo que le ha llevado a ser acusado por quienes no lo comprendieron de apologista de aquélla.

En 1972 dirige dos películas con Steve McQueen como protagonista: “Junior Bonner” (Junior Bonner, 1972), calificada por Lardín como cinta curiosa, ya que tiene pocos elementos en común con otras películas del director, pero desgraciadamente no puedo comentar nada más sobre ella por no haber conseguido verla; y “La Huida” (The Gethaway, 1972), sobre la novela de Jim Thompson.

Esta película, aunque atacada por comercial por algunos criticos (lo que no debiera significar que fuera mala), es una buena muestra del estilo de Peckinpah, manifiestamente suavizado en cuanto a la violencia de obras anteriores y con un interesante conflicto entre la pareja protagonista, bien resuelto por el realizador, que siempre se caracterizó por su excelente estudio de personajes.

“Pat Garrett y Billy the Kid” (Pat Garrett and Billy the Kid, 1973) es considerada por muchos la mejor película de Peckinpah, pero, aún a riesgo de defraudar a algunos, he de decir que no comparto esa opinión, ya que me parece bastante floja y con múltiples momentos muertos. Es cierto que no he visto la versión del director, la cual es de difícil obtención y que tiene 17 minutos extra que creo sólo harían más pesado el film.

Tiene varios de los temas principales de su filmografía: la amistad, la lealtad y la traición y se reconoce su mano en muchas de las escenas, lo que no impide que el conjunto sea aburrido. “Hay quién asegura que esta cinta fue la primera que delató el alcoholismo de Peckinpah en la pantalla” (Lardín, pág. 96). Creo que es una plausible explicación de los resultados de la película.

Viene después una película justamente calificada de imprescindible y de naturaleza lóbrega y morbosa por Lardín. Obra que parece rodada a impulsos, con un acabado aparentemente tosco. “Quiero la cabeza de Alfredo García” (Bring me the head of Alfredo García, 1974) es una especie de “road movie”, por momentos onírica y genial, con un ambiente exagerado y grotesco. Se respira la idea que tenía Peckinpah de México, se siente el polvo de la arena, el calor, todo ello para dar vida a una historia febril y macabra en la que se lucha por la posesión material de una cabeza con la que conseguir la recompensa que se ofrece por ella. Cabeza que en su recorrido hasta su destino final pasa por diferentes manos, llegando el protagonista a la tesitura de conservarla en hielo para posteriormente “hablar” con ella según avanzamos en una surrealista espiral de violencia.

En resumen, esta película es de una importancia capital a la hora de entender la mentalidad de su autor, debido a estas declaraciones suyas: “Yo hice Alfredo García y la hice exactamente como quería; buena o mala, guste o no, es mi película” (Lardín, pág. 98). Se puede decir que, en cuanto a temática, es un compendio de la obra del director.

En 1975 dirige “Aristócratas del Crimen” (The Killer elite, 1975), que, aunque muy fuertemente atacada por diversos criticos, no es un mal film. Lo que ocurre es que desmerece frente al conjunto de las restantes realizaciones. No obstante, tiene bastantes de sus obsesiones como la traición y el consiguiente sentimiento de venganza. Sin embargo, el montaje de Monte Hellman con un Peckinpah desganado no es lo brillante que un día fue bajo control de este último.

Dos años después, dirigió su “última gran película”: “La Cruz de Hierro” (Cross of iron, 1977), admirada por Orson Welles por ser la mejor película antibelicista que había visto en su vida (Lardín, pág. 102).

Rodada con un presupuesto escaso para ser una producción americana, ésta es un cinta que reúne bastantes de los puntos de vista del director sobre la ambición, la traición, los diferentes comportamientos del hombre en la guerra (tanto heroicos como mezquinos) o la incapacidad de afrontar una nueva existencia (el protagonista, encarnado por James Coburn, no se decide a abandonar la lucha cuando tiene oportunidad, ya que supuestamente no sabe hacer otra cosa).

“La Cruz de Hierro” trata por única vez en su cine la Segunda Guerra Mundial, siendo además uno de los mejores y más característicos films en cuanto a estilo de Peckinpah.

En 1978 se estrenó “Convoy” (Convoy, 1978), que no he tenido ocasión de ver, cosechando nefastas críticas junto con el mayor éxito en taquilla de todas sus películas. A pesar de todo, es comparada en nivel artístico a “Aristócratas del Crimen” en diferentes publicaciones, por lo que pienso que hay que darla una oportunidad.

Desde 1975, cuando a su afición a la bebida se sumó el consumo de cocaína empezó su declive marcado por cinco años sin poder llevar a cabo ningún proyecto desde “Convoy”.

Con eso, tras realizar tareas de director de 2ª unidad en “Jinxed” (Don Siegel, 1982) y breves apariciones como actor, llega “Clave: Omega” (The Oesterman weekend, 1983), su última película. De realización un tanto mecánica, perdiendo un cierto componente de crudeza típico de Peckinpah desdibujándose la fuerza de anteriores producciones. Es de una calidad bastante aceptable, pese a la falta de personalidad, al notarse muy levemente el toque de su autor.

Este film suponía su vuelta al cine y simbolizaba sus logros en aras de reconducir su vida, dejando el alcohol y reduciendo drásticamente el consumo de cocaína, estabilizando una irregular vida sentimental, además de un nuevo inicio con proyectos para obras futuras. No tuvo tiempo, dirigió dos videoclips a Julian Lennon (el hijo de John Lennon), y murió a los 59 años, tras un ataque cardíaco en el Día de los Santos Inocentes de 1984, como un último chiste macabro.

Sus cenizas fueron echadas al Pacífico.

Ángel Rey Gallego


Nota final: Tengo escritos un par de posts sobre películas de Sam Peckinpah, “Quiero la cabeza de Alfredo García” y “Convoy”, esta última no vista cuando redacté el artículo que ahora subo al blog. Por tanto, sólo me queda por ver y valorar “Junnior Bonner” para completar mi crítica a la filmografía de Peckinpah.

He de añadir un cambio en mi opinión sobre “Pat Garrett y Billy the Kid” respecto a cuando escribí el artículo: tiene un ritmo lento, pero no pienso que sea una mala película, ni “floja”, aunque sí que pueda tener algunos “momentos muertos”. Si bien no es tan buena como “Grupo Salvaje”, tiene sublimada la melancolía del cine de Peckinpah.

También me ha sorprendido el pasar tan de puntillas acerca de una película tan buena como “Duelo en la Alta Sierra”, una de las mejores de su director. Además, hace un tiempo volví a ver “La Balada de Cable Hogue” y, aunque no cambié sustancialmente de opinión, sí que mejoré mi punto de vista sobre ella. Imagino que debiera revisar toda la obra de Peckinpah y dejarla asentar, para después rehacer definitivamente este artículo como mi particular homenaje a su persona.


Bibliografía y webs sobre Sam Peckinpah:

-“Sam Peckinpah, hermano perro”. Rubén Lardín. Editorial Midons. Valencia, 1998. (Biblioteca de actores y directores).

-“Sam Peckinpah”. Carlos F. Heredero. Ed. J.C. Madrid, 1982. (Directores de cine; 8).

-“ Sam Peckinpah”. Francisco Javier Urkijo. Ed. Cátedra. Madrid, 1995. (Signo e imagen ; 25 Signo e imagen. Cineastas ; 25).

-“Grupo Salvaje-Atraco Perfecto”. Carlos Balagué. Ed. Libros Dirigido (S.L.). Barcelona, 2002. (Colección : Programa Doble).

-“Las 100 mejores películas”. John Kobal. Alianza editorial. Madrid, 1995. (Sección: Cine).

-“Diccionario de directores de cine”. Augusto M. Torres. Alianza editorial. Ediciones del Prado. Arganda del Rey (Madrid), 1994. (Biblioteca temática Alianza).

-“Diccionario del cine”. Georges Sadoul. Ediciones Istmo. Madrid, 1984. (Colección Fundamentos).

http://www.geocities.com/Hollywood/Lot/9932/wild.html (En Español)

http://www.sensesofcinema.com/contents/directors/02/peckinpah.html

http://es.movies.yahoo.com/db/p/5/8/58748.html (En Español)

http://www.cajaespana.es/obs/cultura/cine/filmoteca/escritos_de_filmoteca/escritos/numero153sampeckinpah.jsp (En Español) (Serie: Escritos)

http://www.geocities.com/Hollywood/Academy/1912/

http://www.imdb.com/name/nm0001603/

http://www.ejeanlive.com/peck.htm

http://www.sensesofcinema.com/contents/directors/02/peckinpah.html

http://www.wordiq.com/definition/Sam_Peckinpah

27
May
09

Números primos, criptología y codificación

barrow En el libro “¿Por qué el mundo es matemático?” (1992) de John D. Barrow viene recogida una idea sobre codificación usando números primos y la idea de las “funciones trampilla”. Llama la atención que un concepto tan sencillo pueda ser tan útil en criptología (la negrita, como acostumbro, es mía).

… Hemos distinguido entre operaciones que son computables y las que no lo son. Pero en la vida real, el ser computable quizá no sea muy útil si el programa que efectúa la computación requerida necesita un millón de años para llevarla a cabo. El mundo podría ser matemático, e incluso lleno de funciones computables, y aun así podría ser de una profundidad y complejidad tal que seamos incapaces de encontrarlas en nuestros ordenadores más rápidos incluso si estuvieran funcionando durante miles de años. De hecho, la existencia de problemas tan “difíciles” se explota en gran medida en el mundo moderno. Muchos códigos sofisticados utilizados para proteger secretos militares o comerciales se basan en codificaciones que son indescifrables en la práctica aunque no lo son en principio. Con esto queremos decir que sería necesario utilizar los ordenadores más rápidos durante miles de años para explorar todas las posibilidades de acceso al código (que para entonces, obviamente, ya habría sido cambiado).

Códigos como éste explotan la existencia de operaciones matemáticas llamadas funciones “trampilla”, que son muy fáciles de ejecutar en una dirección pero prácticamente imposibles de ejecutar a la inversa, igual que es fácil caer por una trampilla pero no es tan fácil salir de nuevo. Por ejemplo, si tomamos dos números primos muy grandes, cada uno de ellos con cientos de cifras, y los multiplicamos entre sí, entonces ésta es una operación sencilla que un ordenador puede realizar en una fracción de segundo. Pero demos a un ordenador de cualquier tipo el número resultante de doscientos dígitos y pidámosle que encuentre los dos números primos en que se factoriza: podría ser necesario el tiempo de toda una vida para llegar a la respuesta. Consideremos la lección de este ejemplo; la naturaleza podría estar codificada de algún modo por las matemáticas y la codificación equivaldría quizá a alguna ley de la naturaleza. Sería posible que descubriésemos esta codificación utilizando sólamente algunos principios de simetría, consistencia y simplicidad, y aún seríamos incapaces en la práctica de aplicarla al revés para determinar la verdadera naturaleza de las cosas a partir de las apariencias codificadas.

candado Podemos ilustrar de qué forma se utilizan las funciones trampilla para codificación con un ejemplo sencillo. Supongamos que yo quiero enviarle un mensaje secreto. Mi “codificación” es bastante primitiva y consiste en colocarlo en un cofre metálico y poner un candado. La “decodificación” corresponde a abrir el cofre. ¿Cómo puedo hacerle llegar el mensaje sin enviarle la llave de alguna forma y hacerlo así vulnerable a terceras personas que están tratando de robarlo? A primera vista parece imposible, pero no lo es; yo cierro la caja con el candado y se la envío a usted, guardándome mi llave. Usted coloca también su propio candado en la caja, lo cierra, conserva su llave y me devuelve la caja con dos candados. Yo retiro mi candado con mi llave y le devuelvo a usted la caja, y entonces quita su candado y saca el mensaje. ¡Y ninguno de los dos necesita saber nada sobre la llave del otro! En la vida real se utilizan números en lugar de llaves. Codifique su mensaje en algún número grande, N, y multiplíquelo por su número primo grande secreto p para obtener el número Np. Transmítame Np y yo lo multiplico por mi número primo secreto q para obtener el nuevo número Npq. Yo le devuelvo a usted Npq y usted lo divide por p para obtener Nq que luego me devuelve. Yo lo divido por q y obtengo N que es el mensaje. En ninguna etapa necesito conocer p ni usted conocer q, y si cualquier otro intercepta los números compuestos que nos estamos enviando de ida y vuelta, se enfrentaría con la tarea de encontrar los divisores primos de cierto número gigantesco, lo que le llevaría decenas o centenas de años. Para evitar dicha posibilidad cambiamos simplemente nuestros números p y q con cierta frecuencia. Aunque esta idea es brillante y sencilla, sólo se viene utilizando desde hace menos de veinte años.

25
May
09

“Número”: esencia y origen de nuestro mundo ilusorio

Laozi_and_the_Tao En el prólogo de Pedro Guirao a “El Evangelio del Tao (Del libro sagrado Tao Te Ching)” se considera el concepto de número, de pluralidad como origen de un mundo ilusorio e irreal. Pongo aquí las líneas donde expresa esta idea (la negrita es mía):

[Lao Tzu* afirma], como todos los filósofos idealistas, que el mundo en que vivimos es irreal, es decir, que no tiene más realidad que la del argumento de una novela. Los múltiples acontecimientos de nuestra vida forman un espeso tejido de ilusiones que aprisionan nuestra alma y nuestra inteligencia, haciéndonos creer en la realidad de toda esa fantasmagoría. Los hechos de la vida no son sino una sucesión de sombras, como las que nos dan la ilusión de los personajes y escenas de una pantalla cinematográfica.

Esa ilusión de las cosas está originada por la noción de la pluralidad, es decir, del número. Lao Tzu admite con Pitágoras que los números constituyen la esencia y el origen de nuestro mundo de cosas fantasmagóricas. Si no pudiésemos concebir las cosas como separadas, distintas y coexistentes, nuestra concepción del Universo material desaparecería como por encanto.

(…)

La multiplicidad lleva, pues, aparejada la ilusión y la irrealidad. Mientras concibamos las cosas múltiples nuestro espíritu estará sumergido en un mundo de sombras fantasmagóricas.


* Nota: Lao Tzu o Lao Tsé.

27
Mar
09

Ramón y Cajal: previsión y acción

cajal Santiago Ramón y Cajal en su libro Reglas y consejos sobre investigación científica, subtitulado “Los tónicos de la voluntad”, explica ciertas consideraciones generales sobre los métodos de la Ciencia. Como acostumbro, la negrita es mía.

La historia de la civilización humana demuestra hasta la saciedad la esterilidad de la metafísica en sus reiterados esfuerzos por adivinar las leyes de la Naturaleza. Con razón se ha dicho que el humano intelecto, de espaldas a la realidad y concentrado en sí mismo, es impotente para dilucidar los más sencillos rodajes de la máquina del mundo y la vida.

Ante los fenómenos que desfilan por los órganos sensoriales, la actividad del intelecto sólo puede ser verdaderamente útil y fecunda reduciéndose modestamente a observarlos, describirlos, compararlos y clasificarlos, según sus analogías y diferencias, para llegar después, por inducción, al conocimiento de sus condiciones determinantes y leyes empíricas.

Otra verdad, vulgarísima ya de puro repetida, es que la ciencia humana debe descartar, como inabordable empresa, el esclarecimiento de las causas primeras y el conocimiento del fondo sustencial oculto bajo las apariencias fenomenales del Universo. Como ha declarado Claudio Bernard, el investigador no puede pasar del determinismo de los fenómenos, su misión queda reducida a mostrar el cómo, nunca el porqué de las mutaciones observadas. Ideal modesto en el terreno filosófico, pero todavía grandioso en el orden práctico, porque conocer las condiciones bajo las cuales nace un fenómeno, nos capacita para reproducirlo o suspenderlo a nuestro antojo, y nos hace dueños de él, explotándolo en beneficio de la vida humana. Previsión y acción: he aquí los frutos que el hombre obtiene del determinismo fenomenal.


Un libro verdaderamente notable con gran cantidad de párrafos que merecerían ser reseñados. Independientemente de que se pueda estar totalmente de acuerdo con ellos o no, son muy amenos y estimulantes.

26
Mar
09

Ponencia Política “Sin medias tintas”

ponenciapolitica Soy uno de los redactores de la Ponencia Política “Sin medias tintas” que se presenta a la consideración de los compromisarios en el X Congreso Provincial de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Valladolid. Por ello, quiero ofrecer el link a quien le interese:

http://www.nnggvalladolid.es/uploads/Ponencia%20Politica.pdf


He aquí la Ponencia de Reglamento que también se presenta:

http://www.nnggvalladolid.es/uploads/Ponencia%20de%20Reglamento%20de%20Organizacion.pdf


Otro de los ponentes es mi buen amigo y notable blogger Fonseca, aunque a veces sea un tanto heterodoxo y/o excéntrico. Completan el “póker” de ponentes Diego Martínez -coordinador de la Ponencia junto a mí- y Eduardo González.


- Editado el 7 de abril de 2009:

La Ponencia Política ya tiene su versión refundida salida del Congreso, con una enmienda aprobada pidiendo un referéndum para implantar la “cadena perpetua revisable”.

Aquí me tenéis haciendo unos comentarios sobre la Ponencia:

http://www.youtube.com/watch?v=XX1UnczmnP8

A mi Presidente Provincial recién elegido en Intereconomía:

http://www.youtube.com/watch?v=VeZgQEcyNTQ

Y el vídeo que se emitió en el Congreso, dirigido por Fonseca:

http://www.youtube.com/watch?v=75Aj9f1GJn8

23
Mar
09

Poincaré, números naturales y el principio de inducción completa

port-poincare1 En “Poincaré. Matemático visionario, politécnico escéptico” de Javier de Lorenzo (Ed. Nivola) se pueden leer estas líneas (la negrita es mía) que marcan la importancia que daba el famoso matemático francés a los números naturales y al principio de inducción completa:

“… Poincaré encuentra que el número natural es la expresión de un rasgo humano básico: expresa la capacidad de reiterar una acción desde que la misma es posible. Lo que se tiene es la posibilidad de un acto, de una operación, y esa posibilidad se actualiza en cada ocasión. Si se tiene el número a, se tendrá la posibilidad de actualizar una operación, la de sucesor o uno más, y así obtener el número a + 1. Ello supone un acto, una operación que implica un reiteración uniforme, estable y que carece de límite alguno. (…)

… La posibilidad de la reiteración no origina tan solo la sucesión ordinal de los números naturales sino que, como manifestación de la capacidad de reiterar un acto (en este caso, el uno más) desde que este acto se hace posible, da paso a la inducción completa. Es la inducción completa el razonamiento propio demostrativo que también subyace a este acto reiterativo, reflejo de esa capacidad intrínseca de la razón humana. (…)

Las definiciones por recursión y la demostración por inducción completa se plasman lingüísticamente en juicios que, para Poincaré, son sintéticos a priori. Por ello el pensamiento matemático es autónomo, irreducible tanto a la lógica como a la experiencia.

(…)

El principio de inducción completa, irreducible tanto al principio de contradicción como a la experiencia, constituye una de las plasmaciones de la potencia del espíritu que se sabe capaz de concebir la repetición de un mismo acto desde que este acto es posible y constituye el razonamiento matemático por excelencia.”

09
Mar
09

Harrison Ford y la perseverancia

indiana-jones-harrison-ford1 Pongo aquí una interesante reflexión sobre la perseverancia que encontré en el capítulo 13 del coleccionable “Cinema” que venía en “El País Semanal”, en un artículo de Ricardo Franco que reproducía esta frase de una entrevista de Rosa Montero con un carpintero que llegó a actor de éxito:

“Siempre supe que me llevaría de 10 a 15 años tener éxito como actor, lo veía por la gente que había a mi alrededor. Es como si llegar a Hollywood lo hicieras subido a un autobús y estás con un grupo de gente. Luego vas viendo cómo se han rendido y se han dedicado a otras cosas. Eso es lo que sucede, que la gente se rinde. Yo nunca me rendí.

Harrison Ford

19
Feb
09

“Hacer Ciencia” y Dios

creacion_mano

“Si Dios es un ser que lo ha creado “todo”, “hacer Ciencia” puede verse como una forma de adorarle tratando de conocer su Creación“.

20
Ene
09

Filosofía: desobedecer el “Tractatus”

wittgensteinen90mins Unos extractos del “Wittgenstein en 90 minutos” de Paul Strathern (la negrita y los corchetes son míos):

El Tractatus es un intento de delimitar lo que podemos decir con sentido. Esto lleva a la pregunta ¿qué es el lenguaje? Wittgenstein pretende que el lenguaje nos da una figura del mundo.

(…)

Cuando se lo analiza hasta sus proposiciones atómicas, el lenguaje consiste en figuras de la realidad. Las proposiciones pueden de esta manera representar toda la realidad, todos los hechos; porque las proposiciones y la realidad tienen la misma forma lógica. No pueden ser ilógicos.

Los límites del lenguaje son los límites del pensamiento, puesto que tampoco éste puede ser ilógico. No podemos ir más allá del lenguaje, porque esto sería como ir más allá de los límites de la posibilidad lógica. Las proposiciones lógicas del lenguaje son una figura del mundo, y no pueden ser otra cosa. No pueden decir nada de ninguna otra cosa. Esto quiere decir que ciertas cosas no pueden ser dichas. Desafortunadamente, los asertos del Tractatus caen dentro de esta categoría, pues no son figuras del mundo.

Wittgenstein se dio cuenta de esto. Para tratar de superar esta dificultad, se aferró a su primitiva idea de que de ciertas cosas no se puede decir que sean verdaderas, sólo se puede mostrar que son verdaderas. Admitió que en el Tractatus con su célebre pronunciamiento magistral que prohíbe a otros tratar de hacer lo mismo. (“Sobre lo que no se puede hablar, se debe callar“.)

Dios cae inevitablemente dentro del grupo de cosas de las que no se puede hablar; no podemos decir nada de Dios porque el lenguaje sólo pinta figuras de la realidad. Pero Wittgenstein pretende que tales cosas como Dios sí existen; es sólo que no se pueden decir o pensar. “6.522. [del Tractatus] Hay en verdad cosas que no se pueden poner en palabras. Se manifiestan. Son lo místico.

(…)

… el cúmulo de cosas de las que no podemos hablar incluye un gran número de las que simplemente tenemos que hablar, si queremos vivir de un modo civilizado. Para comenzar, no podemos hablar del bien y el mal (ni de justo e injusto). El “lenguaje” del arte cae también dentro de esta categoría, puesto que es esencialmente ilógico. La obra de arte, al ser metafórica, es a la vez sí misma y algo distinto. Decir que lo que expresa la obra de arte es una contradicción. (Hasta Wittgenstein encontraría difícil argüir que no expresa nada en absoluto.) Algunos han pensado que hasta el lenguaje caería dentro de esta categoría.


En cierto modo, la Filosofía es una investigación que consiste en desobedecer el “Tractatus”. Las ideas de este importante libro, con su correspondiente influencia en elpositivismo lógico“, son -pese a todo- insuficientes para el Ser Humano; ya sea por razones como algunas de las expuestas por Paul Strathern, como porque -si es que hay algo “más allá”- todos con nuestra muerte rompemos los límites del “Tractatus”. De hecho, Wittgenstein llega a decir de su libro en una carta a von Flicker lo siguiente (de nuevo, la negrita es mía):

“El punto del libro es ético. En un momento tuve la intención de incluir en el prefacio una frase que no se encuentra ahora ahí pero que escribiré para ti aquí, ya que será quizás algo clave para tu trabajo. Lo que quise escribir entonces fue esto: Mi trabajo consiste de dos partes: La que está presentada aquí más todo lo que no escribí. Y precisamente esta segunda parte es la importante. Puesto que en mi libro lo ético tiene sus límites dibujados desde adentro, por así decirlo; y estoy convencido de que esta es la ÚNICA forma rigurosa de trazar ese límite. En pocas palabras, creo que ahí donde muchos otros están hoy simplemente suponiendo, he logrado en mi libro poner firmemente todo en su lugar al guardar silencio sobre ello. … Por ahora te recomendaría leer el prefacio y la conclusión, pues contienen la expresión más directa de este punto.”

19
Ene
09

Breve descripción del teorema de Gödel

godel Paul Strathern en “Russell en 90 minutos” describe brevemente y con amenidad el teorema de Gödel:

“Segun la prueba de Gödel, todo sistema complejo, tal como las matemáticas, que trate de fundarse sobre axiomas está condenado a contener proposiciones aparentemente verdaderas cuya verdad o falsedad no puede ser probada dentro de él. Se tiene que introducir siempre otro axioma de fuera del sistema a fin de probar la verdad o la falsedad de tales proposiciones. Pero tan pronto como se introduce el nuevo axioma que las hace demostrables se generan nuevas proposiciones cuya verdad o falsedad no puede ser probada. En otras palabras, todo intento de basar las matemáticas en un conjunto de axiomas fundamentales está condenado al fracaso. Las matemáticas son incompletas por su propia naturaleza.”


Esta es una explicación del teorema de Gödel que, aunque deba precisarse más (ver en la Wikipedia para mayor profundidad), es bastante útil para entender los argumentos de mi blog en que hago uso de este teorema.

18
Ene
09

Un diferencia de estilo entre Wittgenstein y Frege

fregesphilosophy Michael Dummett en el Prefacio de su “The interpretation of Frege’s philosophy“:

“… Frege is one of the clearest of all philosophical writers. He does not, as Wittgenstein often does, deliberately leave the reader to draw his own conclusions: he labours to state the conclusions as lucidly and explicity as he can; and Frege’s standart of lucidity is very high.”


Me parece que mezclo ambos estilos, pero tiendo a creer que aun en mis artículos “rigurosos” en la forma, el fondo es de alguna manera “borroso” o como Wittgenstein.

17
Ene
09

El niño de la “caja”: ¿dónde va el sufrimiento?

cronicadeunninosolo

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Mt. 5, 5.


Hagamos un experimento mental muy relacionado con el “problema del Mal”.

Supongamos una “caja” de proporciones astronómicas que aísla termodinámicamente una porción del espacio (es un sistema aislado termodinámicamente, por lo que se puede hacer uso de la “segunda ley de la termodinámica”), conteniendo idealmente la materia, energía, calor, etc. en su interior sin escapar al resto del universo. Dentro de dicha porción hay una estación espacial donde hay un niño que vive con sus padres y pasará en la estación toda la vida. Sus padres le tratarán bien: tendrá capacidad de realizarse como persona ya que tiene avidez por todo tipo de conocimiento y tiene libros, vídeos e incluso realidad virtual para simular y poder sentir todo lo que no contenga la estación. Incluso, si alguien me achaca que el niño no podrá ser feliz realmente sin relacionarse con otros humanos, añado que se relacionará con otros niños de la colonia espacial. Agréguese lo que se crea que hace falta para ser razonablemente feliz.

En definitiva, el niño consume felizmente su vida allí. Después, al ser la “caja” un sistema aislado termodinámicamente, acaban -tras muchísimo tiempo- por igualarse todas las temperaturas, la materia se disgregará y se llegará a lo que se llamamuerte térmica” de esa porción de universo. En este estado de cosas, la materia, la energía y el calor están distribuidos uniformemente dentro de la hipotética caja. Entonces, la abrimos y todo lo que queda en su interior se difunde poco a poco por el resto del universo.

nino Ahora supongamos una segunda opción. El niño, en vez de vivir felizmente, es sometido por sus propios padres a todo tipo de abusos y tormentos. Finalmente muere sin alcanzar ser mínimamente feliz. Se llega de nuevo a la muerte térmica de “la caja” y todo queda uniformemente repartido como en el caso anterior. Se vuelve a abrir la caja en el mismo momento que había sido abierta la anterior. Desde un punto de vista físico, la situación del universo ahora es la misma que en el primer caso (puesto que todo lo que había en el interior de la caja está igualmente distribuido uniformemente, al menos en términos estadísticos). Sólo queda una pregunta: ¿dónde va el sufrimiento?

16
Ene
09

Faraday: convertirse en inteligente

michael-faraday1 Faraday también empezó a leer libros del tipo hágalo usted mismo, porque se daba cuenta de que si tenía que ser hombre de ciencia, tendría que aprender no sólo las teorías sino también sus técnicas. En La mejora del espíritu, libro escrito por el doctor Isaac Watts, Faraday aprendió las cuatro mejores formas de convertirse en inteligente: ir a conferencias, tomar cuidadosas notas, mantener correspondencia con personas de intereses similares y unirse a un grupo de discusión.

Extraído de “Cinco ecuaciones que cambiaron el mundo” de Michael Guillen (la negrita es mía).

15
Ene
09

Russell contra Formalistas e Intuicionistas

russell-2 Bertrand Russell, en “La evolución de mi pensamiento”, capítulo 10:

Principia Mathematica tuvo en los primeros momentos una acogida un tanto desfavorable. La filosofía matemática en el Continente estaba dividida en dos escuelas: los Formalistas y los Intuicionistas, y las dos rechazaban totalmente la derivación de las matemáticas de la lógica y se aprovechaban de las contradicciones para justificar su repudiación.

Los Formalistas, dirigidos por Hilbert, mantenían que los símbolos aritméticos son simples signos sobre el papel, vacíos de sentido, y que la aritmética consiste en ciertas reglas arbitrarias, como las reglas del ajedrez, con las cuales pueden manipularse tales signos. Esta teoría tenía la ventaja de que evitaba toda controversia filosófica, pero tenía la desventaja de que era incapaz de explicar la aplicación de los números al acto de contar. Todas las reglas de manipulación dadas por los Formalistas se verifican si el símbolo 0 se toma como significando cien, mil o cualquier otro número finito. La teoría es incapaz de explicar lo que quiere decirse con frases tan simples como ‘hay tres hombres en esta habitación’ o ‘hubo doce apóstoles’. La teoría es adecuada para hacer sumas, pero no para las aplicaciones del número. Puesto que son las aplicaciones del número lo que la hacen importante, la teoría de los Formalistas debe considerarse como una evasión insatisfactoria.

La teoría de los Intuicionistas, dirigidos por Brouwer, exige un examen más serio. El nervio de esta teoría es la negación del principio del tercero excluido. Sostiene que una proposición solamente puede tenerse por cierta o falsa cuando existe algún método para averiguar que sea una cosa u otra. Uno de los principales ejemplos es la proposición ‘hay tres sietes sucesivos en la determinación decimal de π’. Hasta donde ha podido precisarse el valor de π, no hay tres sietes sucesivos, pero no existe razón para suponer que no los haya después. Si en lo futuro apareciese un punto en que se dieran tres sietes sucesivos, la cuestión quedaría decidida, pero si no se alcanza tal punto, ello no prueba que no exista más adelante. Por tanto, aunque podríamos llegar a demostrar que hay tres sietes sucesivos, nunca podremos probar que no los hay. La cuestión tiene gran importancia en relación con el análisis. Las expresiones decimales con un número infinito de cifras se producen algunas veces de acuerdo con una ley que nos permite calcular tantos términos como queramos. Pero algunas veces (así hemos de suponerlo) no proceden de acuerdo con ley alguna. Sobre los principios generalmente aceptados, este último caso es infinitamente más corriente que el primero, y, a menos que admitamos tales decimales ’sin ley’, toda la teoría de los números reales se viene abajo y, con ella, el cálculo infinitesimal y la casi totalidad de las matemáticas superiores. Brouwer afrontó la posibilidad de este desastre sin titubear, pero la mayor parte de los matemáticos la hallaron insufrible.

El problema es mucho más general de lo que parece en los anteriores ejemplos matemáticos. El problema es: ‘¿Tiene sentido decir que una proposición es cierta o falsa cuando no hay medio de decidir la alternativa?’ o, para expresar la cuestión en otra forma, ‘¿Debe identificarse ‘cierto’ con ‘comprobable’?’ Yo no creo que podamos hacer tal identificación sin caer en grandes y gratuitas paradojas. Tomad una proposición como la siguiente: ‘El día 1 de enero del año 1 antes de Cristo nevó sobre la isla de Manhattan.’ No existe método concebible por el que podamos descubrir si esta proposición es verdadera o falsa, pero parece absurdo mantener que no es ninguna de las dos cosas. No seguiré tratando este tema, ya que los discutí con detalle en los capítulos XX y XXI de Investigación sobre el significado y la verdad, al que volveré a referirme en otro capítulo. Entre tanto, debo suponer que la teoría de los Intuicionistas ha de ser rechazada.”


Vemos en este texto que Russell cree haber desmontado las bases de formalistas e intuicionistas con argumentos bastante serios. Aunque hay que recordar que el logicismo que defendía Russell tampoco quedaba libre de objeciones graves, puesto que el teorema de incompletitud de Gödel acabó con el sueño de reducir las matemáticas a la lógica. En el libro “El desarrollo de la lógica” de William y Martha Kneale se dice que, a partir de los importantes resultados de Gödel, carecería de objeto la posibilidad de reducir toda la matemática a la lógica si, al mismo tiempo hubiera que admitir que la lógica incluye dentro de sí todos y cada uno de los diversos apartados de la matemática.

Me llama la atención en la crítica que hace Russell a los intuicionistas (que son una variedad de los matemáticos constructivistas) cuando dice esto: “Hasta donde ha podido precisarse el valor de π, no hay tres sietes sucesivos, pero no existe razón para suponer que no los haya después“. Con esta idea da a entender que las matemáticas se “descubren”, no se “inventan” -construyen-. Así, se puede llegar a la conclusión de que los “entes matemáticos” EXISTEN previamente en un “mundo mental” del que los tomamos. Al fin y al cabo, las proposiciones matemáticas “correctas” bajo un sistema axiomático lo son se hagan cuando se hagan las demostraciones de las mismas -incluso aunque no se realicen nunca-, no depende de que las “construyamos”: ¿o acaso los términos del número π varían con el tiempo, o el binomio de Newton cambia su desarrollo según el año en que lo ejecutemos?

Claro que cabría tener en cuenta qué significa “inventar”, que tiene dos acepciones según un diccionario on line: “1. tr. Hallar o descubrir una cosa nueva o no conocida y 2. Imaginar, crear.” Y, en el mismo diccionario, las acepciones de “descubrir” que tienen que ver con lo que estamos tratando son: “1. tr. Encontrar, hallar algo desconocido; 2. Inventar; 3. Venir a saber algo que se ignoraba; 4. Alcanzar a ver, registrar; 5. Manifestar, dar a conocer lo que no es público; 6. tr. y prnl. Destapar lo que está cubierto.” Vemos relaciones evidentes, el fundamento de lo que significan ambas palabras parece el mismo. Edison, cuando “inventó” la bombilla, se puede decir que “descubrió” que con un filamento de bambú carbonizado montado en el tubo central de cristal de una lámpara incandescente en la que se ha hecho el vacío hacía que dicho filamento alcanzara la incandescencia durante largo tiempo sin fundirse. Entonces, ¿qué es “inventar” sino “descubrir”? En todo caso habría una gradación de complejidad entre ambas palabras, siendo más elaborado “inventar” que “descubrir”, pero el fundamento, la esencia es la misma en ambos casos.

14
Ene
09

¡Leed a Heinlein, leed a Heinlein!

heinlein1 Laplace decía a los matemáticos: “Leed a Euler, leed a Euler. Él es el maestro de todos nosotros.”

A los escritores de ciencia ficción se les podría decir: “Leed a Heinlein, leed a Heinlein. Él es el maestro de todos nosotros.”

13
Ene
09

Cálculo y contradicciones

sir_roger_penrose_1 Ludwig Wittgenstein, en “Observaciones sobre los fundamentos de la matemática” -”Remarks on the Foundations of Mathematics-3rd edition”- (Alianza Editorial), en la Parte III (1939-1940):

“81. (…)

Imaginemos el caso siguiente: Las gentes de una tribu determinada sólo pueden calcular oralmente. Todavía no conocen la escritura. Enseñan a sus hijos a contar en el sistema decimal. Entre ellos son frecuentes los errores al contar, hay números que se repiten o se dejan sin que ellos lo noten. Pero un viajero graba fonográficamente su modo de contar. Les enseña la escritura y a calcular por escrito y les muestra, entonces, cuán a menudo se equivocan al calcular sólo oralmente. -¿Han de admitir esas gentes, ahora, que antes no calculaban propiamente? ¿Que sólo andaban a tientas, mientras que ahora caminan? ¿No podrían, incluso, decir: que antes les iban mejor las cosas, que su intuición no tenía que cargar con el material muerto de la escritura? Con máquinas no puede atraparse el espíritu. Dicen, por ejemplo: “Sí, como afirma tu máquina, antes repetíamos cifras, seguramente estaba bien como estaba.”

(…)”

“82. (…)

Si yo estuviera empeñado, por ejemplo, en producir contradicciones con fines estéticos, digamos, entonces aceptaría sin reparos la prueba inductiva de consistencia y diría: carece de toda esperanza el querer producir en este cálculo una contradicción; la prueba te muestra que eso no funciona. (Prueba en la teoría de la armonía.)”


Desde mi punto de vista, las matemáticas se pueden ver como “diseños”: tomamos diferentes ideas y los vamos, en cierta forma, “construyendo”. Al fin y al cabo, nosotros al operar “construimos” relaciones: podemos escoger entre representar un “4″ como un “2+2″, un “1+3″ o lo que sea, pero la “operación escogida” la plasmamos nosotros (cabe pensar que todas esas igualdades -relaciones- están ahí desde siempre, somos nosotros quienes elegimos una u otra de las ya existentes de un “mundo mental matemático” como el que imagina Roger Penrose; lo mismo puede pasar con los axiomas). En principio, podríamos formular cualquier relación, por ejemplo, “2+2=5″, o “3+4=576″; ya que en un primer momento bien pudiéramos no decidir tomar el “principio de no contradicción”. Luego podemos escoger añadir un sistema axiomático en el que incluyamos el principio de no contradicción y esas relaciones dejarían de ser válidas. Y así, poco a poco, ir añadiendo o quitando axiomas según los necesitemos para algo que queramos hallar, para desarrollar ideas que se nos ocurran o para que se ajuste a lo observado experimentalmente en un sistema matemático que dé cuenta de algún proceso físico.

Bajo esta forma de verlo, Gottlob Frege, en sus “Las Leyes Fundamentales de la Aritmética” (“Die  Grundgesetze der Arithmetik”), aunque esté desarrollando -tal y como le avisó Russell por carta, formulando la “paradoja de Russell”- un sistema inconsistente, éste sería “posible y existente” si no tomamos el principio de no contradicción (eso sí, un sistema inconsistente no tiene demasiado interés para los matemáticos ya que, por el “principio de explosión”, de una contradicción se puede derivar como “cierta” cualquier cosa). Es decir, los sistemas formales -consistentes- no son más que algunos casos particulares -con principio de no contradicción, etc.- de los múltiples que podemos escoger de un “mundo mental”; cogemos ideas -o las “creamos” imaginándolas- de forma que se puede decir que las “construimos”; y, aunque esté presente el teorema de incompletitud (o incompletud) de Gödel, como podemos “añadir” axiomas según los necesitemos o queramos (la completitud, aunque deseable, no resultaría imprescindible).

¿Pueden acaso estas ideas -más o menos acertadas- servir para tratar de trascender las posturas de formalistas, constructivistas y logicistas en un nuevo marco conceptual filosófico que concilie y englobe las tres posturas lo más cordialmente que se pueda?

12
Ene
09

Sobre la metodología de Russell

la-evolucion-de-mi-pensamiento-filosofico-i0n15091 En el póstumo e inconcluso “La filosofía de Russell (Un estudio de su evolución)” de Alan Wood (ver apéndice final de “La evolución de mi pensamiento filosófico” de Bertrand Russell, en Alianza Editorial) vienen recogidos ciertos detalles sobre la metodología de Bertrand Russell. He aquí unos extractos:

“Russell leía más que cualquier filósofo contemporáneo, con la posible excepción de Whitehead. Algunas de sus mayores contribuciones a la filosofía surgieron de su habilidad para tomar una multitud de ideas de muchas fuentes y combinarlas en un sistema elaborado (…).

(…)

De muchacho, Russell llegó a algo como el dualismo cartesiano antes de leer a Descartes; sentía dudas del tipo de las de Hume antes de leer a Hume. Me siento inclinado a creer que la falta de educación filosófica sistemática fue una ventaja, y que nada puede coadyuvar más a embotar la originalidad de pensamiento que un conocimiento completo de los filósofos antiguos adquirido demasiado temprano en la vida; porque lleva aparejado el desaliento mortal que surge al comprobar que la mayor parte de las ideas que uno tiene han sido ya pensadas por alguien por anterioridad. (Quizá el ejemplo clásico de las ventajas de la ignorancia fuera Wittgenstein.)

Para comprender sus escritos, es esencial cierto conocimiento del método de Russell en sus trabajos. Se producían períodos sucesivos de intenso pensar, cada uno de los cuales culminaba en un libro que, al final, escribía rápidamente. Russell apenas revisaba nada de lo que escribía, y casi nunca volvía a leer un libro después que había sido publicado. (Hay suficiente prueba de ello en las pequeñas erratas que sobrevivieron edición tras edición de sus obras.) Cuando comenzaba cada nuevo avance en su pensamiento, lo hacía con una mente nueva. Rara vez se preocupaba de la relación entre sus nuevas ideas y lo que había dicho la última vez, al modo como Wittgenstein, por ejemplo, tenía siempre presente su Tractatus cuando escribió sus Investigaciones filosóficas.

El resultado es una impresión de incoherencia mayor de la que realmente existió entre sus primeros y posteriores años. Se dan aparentes contradicciones, porque discute un problema desde un punto de vista completamente distinto o polemiza contra un adversario diferente.”


Esta forma de trabajar me resulta, en ciertos aspectos, similar a la mía.

09
Ene
09

“Convencer de la existencia de Dios” según Wittgenstein

ojodedios Extracto de “Aforismos. Cultura y Valor“, núm. 485, de Ludwig Wittgenstein:

En realidad, una prueba de Dios debería ser algo por medio de la cual se pudiera convencer de la existencia de Dios. Pero opino que los creyentes que nos ofrecieron tales pruebas querían analizar y fundamentar con el entendimiento su “fe”, aun cuando ellos mismos nunca hubieran llegado a la fe por medio de tales pruebas. “Convencer de la existencia de Dios” a alguien podría hacerse quizá por una especie de educación, mediante la conformación de la propia vida de este y aquel modo.


Así veo yo muchas de las “pruebas” de la existencia de Dios, como tentativas de análisis del concepto de Dios.

08
Ene
09

Labor creativa del editor

escritos_wittgenstein Es curioso cómo a veces un editor participa de forma importante y marcada en la tarea creativa de la elaboración de un libro. Esto se puede ver, por ejemplo, cuando se ordenan algunos de los diarios, cuadernos, correspondencia y apuntes varios que Ludwig Wittgenstein dejó impublicados al morir; o en los libros de Robert Greene editados por Joost Elffers.

07
Ene
09

I Aniversario de “Apuntes y digresiones”

Hoy se cumple un año desde que comencé a emular a Montaigne con este blog, el primer aniversario de estos “Apuntes y digresiones”. Creo que hay cosas aprovechables -aunque no sé exactamente de qué manera y en qué grado- entre los textos escritos a lo largo de este año. Espero que os hayan gustado.

¡Un saludo a todos!

04
Ene
09

¿”Basura” estimulante?

wittgenstein1 Ludwig Wittgenstein, enAforismos. Cultura y Valor“, núm. 357:

“Nada me parece menos verosímil que el que un científico o matemático que me lea resulte influido por ello en su modo de trabajar. (…) Aquí hay que llegar con armas muy diferentes a las que yo puedo llevar al campo. Como mucho podría alcanzar el efecto de que por mi estímulo se llegara a escribir mucha basura y de que quizá ésta fuera el estímulo para algo bueno. Sólo puedo esperar siempre el efecto más indirecto.


Aunque confío en que no sea así, gran parte lo que he escrito podría acabar siendo considerado “basura”, textos efímeros, redundantes, o mera charlatanería; pero me conformaría con que una porción “fuera el estímulo para algo bueno”, o al menos sirviera de entrenamiento mental, como divulgación de ciertas ideas y autores, o sencillamente como divertimento…

03
Ene
09

Cuadrado Lomas y Wittgenstein: necesidad de las repeticiones

vinas-podadas

Ludwig Wittgenstein, enAforismos. Cultura y Valor“, núm. 2:

“Mi propia manera de filosofar me resulta todavía, y siempre, nueva, y por ello me repito con tanta frecuencia. Para otra generación se habrá convertido en carne y sangre propias y encontrará aburridas las repeticiones. Para mí son necesarias.”


¿Puede ocurrir algo parecido con Cuadrado Lomas, sus paisajes castellanos y su regularidad, orden, repetición…?

Al fin y al cabo, en “Aforismos. Cultura y Valor”, núm 292, Wittgenstein dice que “la repetición es necesaria” y que, cantando un tema, “sólo la repetición le da su enorme fuerza“.

¿Está aquí -en la repetición- uno de los fundamentos esenciales del trabajo de Cuadrado Lomas?


Nota: La obra de Cuadrado Lomas que ilustra el post es la siguiente: VIÑAS PODADAS, óleo/lienzo. 2001  (65 x 70 cm.)

02
Ene
09

I stand with Israel

istandwithisrael

“La paz llegará, cuando amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros”.

Golda Meir, Primera Ministra de Israel de 1969 a 1974.

01
Ene
09

Dios, completitud e infinitud

godel-escher-bach1 Kurt Gödel es famoso por sus aportaciones revolucionarias a la lógica matemática (como curiosidad cabe mencionar que llegó a formalizar lógicamente el argumento ontológico de San Anselmo). Douglas R. Hofstadter, en su famoso y “gran” libro -en todos los sentidos- “Gödel, Escher, Bach”, resume en una corta frase la aportación más destacada de Gödel:

“Toda formulación axiomática de teoría de los números incluye proposiciones indecidibles“.

Este es el llamado “teorema de incompletitud de Gödel que lleva a afirmar que no pueden existir ’sistemas lógico-matemáticos completos‘, “que permitan definir los números naturales como un conjunto (tal y como se precisa en la Wikipedia), fundamentados en un ‘sistema axiomático finito’ sin que sean a su vez inconsistentes -con lo que, tomando por válido el principio de explosión, se deduciría cualquier cosa-. Es decir, para que un sistema lógico-matemático sea “completo” (que no contiene afirmaciones que ni se pueden demostrar ni refutar) sin ser inconsistente debería tener infinitos axiomas; y además, para poderse aplicar el teorema de Gödel, debería ser un sistema en el que haya algún procedimiento efectivo que decide si una cierta declaración es un axioma (como explica en un artículo Eduardo Piza Volio, un “procedimiento efectivo” es una lista de instrucciones o un algoritmo que no requiera de ninguna ingeniosidad para ser ejecutado). Esto es imposible para el ser humano, pues es finito, pero no sería así para un supuesto ser todopoderoso: Dios. Un Ser al que, en principio, los humanos no podemos demostrar ni refutar de forma concluyente (siendo su existencia para nosotros, aparentemente, una “proposición indecidible“, con lo que nuestra lógica y conocimiento no sería completo).

aleph3 Dios -si existe- debería ser capaz de construir un sistema lógico-matemático completo. En mi post “Dios, completitud e inconsistencia”, proponía que Dios, al construir este sistema, debería ser capaz de contradecirse, de manejar la inconsistencia en virtud de su omnipotencia. Además, afirmo que si -de existir- Dios es omnipotente o todopoderoso, no tendría por qué estar sujeto a las leyes de la lógica; de hecho, se podría decir que Dios “crearía” las leyes de la lógica. Pero ahora bien, también podría construir un sistema completo mediante un número infinito de axiomas, lo que implicaría la “infinitud” de Dios (esto recuerda al Dios y el Infinito Absoluto del que habla Georg Cantor ). Resumiendo: si Dios es completo, debe ser infinito y/o inconsistente.

31
Dic
08

Dios y los límites del Hombre

suexistenciadios Dios es el tema filosófico más importante del que se puede hablar: si existe, debido a ser lo más grande de todo aquello cuanto existe; si no, porque el debate sobre el concepto de Dios y los atributos que podría tener induce a explorar los límites del Hombre y la posibilidad o imposibilidad de trascenderlos y superarlos.

De ahí que trate a menudo estos asuntos en mi blog, componiendo una serie de lo que se podrían llamar “Apuntes de Teodicea.

30
Dic
08

Entendimiento y voluntad, bien y mal

jaime_balmes En la Filosofía Fundamental (libro octavo -”Lo infinito”-, capítulo XVIII, párrafo 144) del amenísimo e injustamente olvidado Jaime Balmes, el “filósofo de la sencillez”, vienen unas líneas que quiero destacar (la negrita es mía):


144. Entender el bien es bueno; entender el mal también es bueno; querer el bien es bueno; querer el mal es malo: he aquí una diferencia entre el entendimiento y la voluntad: ésta puede mancharse por su objeto; el entendimiento, nunca: el moralista considera, examina, analiza las mayores iniquidades, estudia los pormenores de la corrupción más degradante; el político conoce las pasiones, las miserias, los crímenes de la sociedad; el jurisconsulto conoce la injusticia bajo todos sus aspectos; el naturalista, el médico fijan su contemplación en los objetos más deformes y asquerosos; y, por esto, la inteligencia no se mancilla. Dios mismo conoce todo lo malo que hay y puede haber en el orden físico, como en el moral, y su inteligencia permanece inmaculada.

29
Dic
08

¿Dónde están los pensamientos? ¿Dónde está el “yo”?

mind_decision_630px1

“La forma en que empleas la palabra ‘Dios’ no muestra en quién piensas sino lo que piensas”.

Ludwig Wittgenstein (Aforismos. Cultura y Valor, núm. 285).


Libet hizo un experimento que dio lugar a controvertidas y diversas interpretaciones. El experimento en cuestión consistió en pedirle a los sujetos que doblasen varias veces un dedo, o la muñeca de la mano derecha, pero a intervalos irregulares, de manera espontánea. Al mismo tiempo deberían fijarse en una pantalla en la que aparecía un reloj digital, para recordar el instante en que se les pasaba el impulso por la cabeza. Durante el proceso se tomaba la gráfica de las corrientes cerebrales y el resultado fue que que la chispa consciente se producía, en promedio, entre 0,3 y 0,4 segundos DESPUÉS de la aparición del potencial de alerta. Cuando los sujetos empezaban a acariciar la idea de doblar el dedo, la acción ya estaba decidida en realidad.

Dicho experimento ha sido interpretado por muchos como un argumento a favor de la tesis de no existencia del discutido libre albedrío -sería sólo una ilusión- y a favor del determinismo.

El problema de la mente, la voluntad y la conciencia tiene gran importancia porque, si bien podría ser que el libre albedrío no fuera más que una ilusión y nuestros actos y pensamientos estuvieran determinados por leyes físicas y biológicas, hay que admitir que, por lo menos, existen los conceptos en que pensamos (incluso cuando pensamos cometiendo errores tenemos pensamientos -errados, eso sí-), ya que no podemos negar que pensamos; de hecho, es algo evidente con sólo llegar a constatar que estas líneas escritas expresan ideas y conceptos. Es decir, todo lo que pensamos son objetos que podrían existir en un mundo mental, aunque no tienen por qué estar en la naturaleza. Pero entonces, ¿dónde están los pensamientos?

Si no existe el libre albedrío, podría considerarse que no existe el “yo” (el “yo” entendido como una entidad que tiene voluntad, identidad y personalidad). A favor de esto podría estar el hecho de que cuando nuestro cerebro es dañado, puede llegarse a cambiar nuestra personalidad (por ejemplo, si se afecta a la amígdala cerebral, se tienen cambios importantes en el comportamiento). Así pues, el “yo” podría no existir si no hay ciertas características como la voluntad. Pero si no fuera así, ¿dónde está el “yo”? De todas formas, pese a todo, siguen existiendo los pensamientos. Descartes decía pienso, luego existo, que se podría reinterpretar como prueba empírica -aunque no exista el “yo”- de que existen los pensamientos: “Pienso, luego existe el pensamiento”.

Se podría decir que los pensamientos existen en la naturaleza en los impulsos bioeléctricos cerebrales; pero estos no darían cuenta del “concepto” de círculo, por ejemplo, ya que un círculo perfecto no existe en la naturaleza (todo tiene una naturaleza discreta -la energía está cuantizada y la materia constituida por átomos-, luego no se podría construir un círculo acotado por una circunferencia conformada por una línea absolutamente continua), pero sí podemos imaginarlo, por lo tanto sí que existe el “concepto” de círculo aunque no exista en el mundo físico (o pensamientos como los sueños, que no existen en la naturaleza, pero toman conceptos prestados de ella).

Además, los impulsos cerebrales necesitarían de una interpretación para transformarlos en “pensamientos”. Unas cuentas en una pizarra no son más que unos rayones de tiza sin significado para el que no conozca el lenguaje matemático. Así pues, los impulsos cerebrales -o los rayones de tiza y las líneas escritas- requieren una interpretación semántica (como el experimento mental de la “habitación china” de John R. Searle), que podría ser lo que llamamos el “yo”, el alma o la conciencia.

el-libre-albedrio1 Schrödinger, en su ensayo “¿Qué es la vida?”, en el epílogo, trata sobre este tema del libre albedrío, el determinismo, la vida y la conciencia, desde un punto de vista panteísta.

He aquí un par de extractos:

“Veamos, pues, si es posible llegar a la conclusión correcta, y no contradictoria de las dos premisas siguientes:

(i)                   mi cuerpo funciona como un mecanismo puro que sigue las leyes de la naturaleza.

(ii)                 Sin embargo, mediante experiencia directa incontrovertible, sé que estoy dirigiendo sus movimientos, cuyos efectos preveo y cuyas consecuencias pueden ser fatales y de máxima importancia, caso en el cual siento y me hago enteramente responsable de ellas.

La única conclusión posible de estos dos hechos es que yo —es decir, yo en el sentido más amplio de la palabra, o sea, toda mente consciente que alguna vez haya dicho o sentido “Yo”—soy la persona, si es que existe alguna, que controla el “movimiento de los átomos”, de acuerdo con las leyes de la naturaleza.

Dentro de un ambiente cultural (Kulturkreis), donde ciertas concepciones (que alguna vez tuvieron o tienen todavía un sentido más amplio entre otra gente) han sido limitadas y especializadas, resulta osado dar a esta sencilla conclusión la expresión que requiere. Decir en la terminología cristiana: “Por lo tanto, yo soy Dios Todopoderoso”, resulta a la vez blasfemo y extravagante. Pero dejemos a un lado este aspecto, por el momento, y consideremos si la deducción anterior no es acaso la más aproximada que un biólogo pueda alcanzar para comprobar a la vez la existencia de Dios y la inmortalidad.

Esta penetración no es nueva. Las primeras noticias referentes a ella que conozco datan de hace unos 2500 años o más. A partir de las primeras grandes Upanisad, la identificación  ATHMAN = BRAHMAN (el yo personal equivale al eterno Yo omnipresente que lo abarca todo), lejos de constituir una blasfemia, era considerada en el pensamiento hindú como la representación de la quintaesencia de la más honda penetración en los acontecimientos del mundo. El anhelo de todos los discípulos del Vedanta era asimilar en sus mentes, después de haber aprendido a pronunciarlo con sus labios, este pensamiento supremo.

Más tarde, los místicos de todos los siglos, cada uno en forma independiente pero en completa armonía entre sí (algo así como las partículas de un gas perfecto), han descrito su experiencia única en términos  que pueden condensarse en la siguiente frase: DEUS FACTUM SUM (me he convertido en Dios).”

“… cada uno de nosotros tiene la indiscutible impresión de que la suma total de su propia experiencia y memoria forma una unidad, muy distinta de la de otra persona. Nos referimos a ella con la palabra “yo”. ¿Qué es ese “Yo”?

Analizándolo minuciosamente, se verá que no es más que una colección de datos aislados (experiencias y recuerdos), o sea, el marco en el cual están recogidos. En una introspección detenida, se encontrará que lo que en realidad se quiere decir con “Yo” es ese material de fondo sobre el cual están coleccionados. Puede usted llegar de un país lejano, perder de vista a sus amigos, olvidarlos casi del todo; gana nuevos amigos y comparte la vida con ellos con tanta intensidad como lo había hecho con los anteriores. Cada vez será menos importante que, mientras usted vive su nueva vida, se acuerde todavía de la antigua. “El joven que yo fui” puede usted decir de él en tercera persona.”

Se plantea que todos los “yoes” son el mismo “Yo”; esta afirmación encaja en el pensamiento oriental, no así en el cristianismo. Podrían también verse a los pensamientos y al “mundo mental” o “mundo platónico de las ideas” como parte de una “mente universal” -¿Dios?- de la que todos participamos como un único ente, y así, siendo todo uno, el libre albedrío podría no tener razón de ser.

Resolver estas cuestiones, y averiguar si son ciertas o no y en qué grado, es de gran importancia, sobre todo a la hora de conciliar -si es que es posible- el pensamiento occidental con el oriental.

28
Dic
08

Aforismos sobre gatos

fufi He escrito unos aforismos sobre gatos, un género que compila Antonio Burgos. Si se me van ocurriendo más, los iré agregando editando este mismo post (quedan dedicados a mi gata Fufi en particular -en la foto superior- y a todos los gatos en general):

gatito “Los gatos andan de puntillas” (aunque no sea una frase original mía).

gatopajaro “Todos los gatos tienen algo de ornitólogos“.

gato-negro-bueno “Nunca trates de aguantarle la mirada a un gato”.

27
Dic
08

El relativismo moral y la “cultura de la irresponsabilidad”

aguirre1 En el XI Congreso Regional del Partido Popular, además de la enmienda sobre el modelo energético, las nucleares y Santa María de Garoña, presenté a la “Ponencia Política” una -que también acabó transaccionada- sobre el “relativismo moral” y la defensa de unos principios (como valientemente hace, por ejemplo, Esperanza Aguirre). La pongo a continuación, ya que el tema que trata -aunque algo abstracto en ocasiones- me parece fundamental (el párrafo que hay entre corchetes finalmente no lo incluí al enviar la enmienda, sólo estaba en el borrador inicial, porque me parecía demasiado filosófico -aunque remarque un matiz interesante- como para incluirlo en una ponencia de un partido político):


ENMIENDA PARA LA “PONENCIA POLÍTICA” DEL XXI CONGRESO REGIONAL PP DE CASTILLA Y LEÓN (por Ángel Rey Gallego)

Enmienda de Adición entre los párrafos 12 y 13 de la “Ponencia Política”:

Hay que combatir la actual “cultura de la irresponsabilidad”, que está en contra del mérito y el esfuerzo, defendiendo precisamente estos valores y la competitividad apoyando la excelencia. No hay que tener miedo a llamar a las cosas por su nombre y calificar de buenos o malos ciertos actos, comportamientos, palabras o actitudes.

Estamos inmersos en un “relativismo moral” donde todo vale, cuando no es así: existen verdades universales y acciones correctas, aunque a veces nos cueste buscarlas e identificarlas, no negar su existencia como postula el relativismo imperante. Pero no nos cuesta identificar que la “cultura de la muerte” que se promueve desde el PSOE y otros colectivos afines es altamente perjudicial para la sociedad. No podemos dar por buenas en todo caso tragedias personales como el fracaso del aborto y la eutanasia, que van contra el derecho a la vida y la dignidad de la persona.

semaforo_rojo [Individualmente no somos perfectos y podemos tener flaquezas personales que nos lleven a obrar mal no realizando las elecciones correctas, pero no quiere decir que se deba justificar social y moralmente todo comportamiento. Al igual que una persona puede saltarse un semáforo siendo consciente de que obra mal puntualmente, pero que defiende la aplicación de unas reglas generales de tráfico que hemos de seguir todos, incluyendo aquella que vulnera conscientemente.]

Hemos de acometer contra el “relativismo” y la “cultura de la irresponsabilidad” promoviendo unos valores positivos en vez de dejar que la sociedad avale todo comportamiento.

***

- Justificación de la enmienda:
Un partido político ha de ser abierto al debate ético y moral, puesto que los valores forman parte de la ideología. David Cameron, líder del Partido Conservador inglés y uno de las futuras promesas de la política europea, introduce en su discurso este mensaje. Sarkozy ha conseguido el éxito con ideas similares. Desde nuestro propio partido –incluso desde congresos a nivel regional como éste– también se empieza a arremeter contra la denominada “cultura de la muerte”, a la que hemos de inscribir dentro del “relativismo moral” y la “cultura de la irresponsabilidad”, por lo que hemos de incluirlo en la ponencia. Hablar desde la ética y la moralidad –que no ‘moralina’– sin tapujos acaba por compensar políticamente y es nuestro deber como partido responsable.

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26
Dic
08

“Remo, desarmado y peligroso”: ‘La perfección no es una meta, es un camino’.

remo Remo, desarmado y peligroso, en mi niñez, me fascinó. Es una película dirigida por Guy Hamilton (que en su momento hizo algunas entregas de la serie de James Bond) en que captan a un policía (Fred Ward) que, tras una operación de cirugía estética -le afeitan, porque no recuerdo que parezca que le hagan algo más-, es entrenado por un excéntrico maestro coreano -con un dominio tal de las artes marciales que llegaba a correr por el agua- para formar parte de una organización secreta. Tenía un encanto especial, con escenas impagables como podréis imaginaros: escalaban norias, acababan con los enemigos sólo con manos -y en concreto los dedos- y podemos ver que lo de esquivar balas no se inventó con Matrix.

También tenía grandes diálogos; pero, entre las muchas frases que tiene, me quedé con una:

La perfección no es una meta, es un camino.

remofilm Acabó siendo una película de culto. En los años 80, había muchas películas así que excitaban la imaginación infantil; no necesariamente obras maestras, pero memorables.


Nota: Si queréis ver las notas que pongo a las películas que he visto, entrad en “FilmAffinity.com”. Mi ‘login’ es “reygallego85″, así podréis agregarme y os deja consultarlas. A veces cambio mis votaciones según adquiero perspectiva o cambio de opinión por cualquier razón, pero ahí están.

25
Dic
08

“SUEÑO” (Guión basado en “Exilio” de Edmond Hamilton)

hamilton Mi buen amigo Luis Hijarrubia y yo dirigimos un corto en vídeo titulado “Dibujado” con el que ganamos el “Premio Moviola del curso 2002-2003. Estaba basado en el relato “Exilio”, del injustamente poco conocido Edmond Hamilton, que me había encantado.
Para el corto no usamos un guión propiamente dicho, improvisábamos sobre la marcha y cambiamos el tratamiento del relato. Pero previamente hice una versión que no fue la que se llegó a rodar, que también tenía otro enfoque respecto al relato.
Ahora -sirva como “regalo”- quiero ofreceros este inédito guión, una versión alternativa a lo que fue finalmente el corto.

Espero que os guste:

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“SUEÑO”

Ángel Rey Gallego

Basado en el relato “Exilio” de Edmond Hamilton.

Se ve una sala de billares pasando después a un primer plano de un cartel que lo confirma. Se corta a unos planos generales del ambiente de la sala acabando por centrarse en una partida de billar. Quedan 3 bolas: la blanca, una naranja y la negra. Un taco golpea a la bola blanca y ésta hace meter la bola negra en un agujero. Dos chicos estaban jugando mientras otros dos miraban. Los cuatro son amigos. El que ha ganado la partida les habla a los dos espectadores:
DAVID.- (Entregando el taco a uno de ellos.) Todo vuestro.
(Se ve al perdedor, JUAN, entregando el taco al otro compañero, se le acerca DAVID y le habla.)
DAVID.- Sentémonos y terminemos la conversación de antes.
JUAN.- Antes voy a pedirme algo, ahora vuelvo.
(JUAN se acerca a la tienda de los billares. Mientras se desplaza hacia allá busca calderilla en la cartera que ha sacado. Cuando llega la pone encima de la mesa.)
JUAN.- Una cerveza. (El empleado abre una y se la tiende. JUAN la recoge.) Gracias.
Con la cámara enfocando a DAVID (que está sentado) desde uno de los asientos de la mesa se ve que viene JUAN por detrás de DAVID. La cámara sigue a JUAN hasta que se sienta frente a su amigo.
DAVID saca un cigarrillo de su paquete y se lo pone en la boca. A continuación saca su mechero Zippo y lo abre, lo enciende y lo acerca a su cigarrillo. Vemos como se consume el inicio del cigarrillo con un primerísimo primer plano. Expulsa el aire y todo se llena de humo. Estos planos han de ser rodados al estilo de “Traffic” o “Erin Brockovich” en el sentido de que debe haber cortes de décimas de segundo entre las diferentes acciones. Además la escena entera, hasta que se levanten de la mesa, ha de tener un tono azulado como en “Payback” y ambiente “de taberna”.

JUAN.- (Termina de beber un trago de su cerveza y empieza hablar pausadamente a pesar de su impaciencia.) Sigue con lo que me estabas contando.
DAVID.- (Da una larga calada y empieza a hablar.) Bien. (Suspiro.) Yo creo que todo lo que vivimos es como un sueño.
JUAN.- ¿Qué quieres decir?
DAVID.- Que lo que vivimos no es real. Es real en cuanto a que existe en nuestras mentes, pero no tiene existencia física, al menos no sin ser condicionada en todos los aspectos por la mente.
JUAN.- ¿Con eso quieres decir que la mente influye sobre la materia?
DAVID.- Sin duda.
JUAN.- ¿Entonces cómo explicas el hecho de que no se cumplan los deseos de la gente?
DAVID.- Es que se cumplen: Su deseo consiste en que la mente no tenga poder sobre la materia. Se sugestionan de ello.
JUAN.- (Escéptico.) Pero habrá personas que sepan que la mente tenga el poder que tu la atribuyes. Si no, ¿quién habría elaborado la teoría que defiendes?
DAVID.- ¿Y no las hay? ¿No hay gente que dobla cucharas?
JUAN.- (Cínicamente.) Sí, y ahora me dirás que las premoniciones están provocadas por las personas que las tienen.
DAVID.- Por supuesto, las personas pueden sugestionarse de algo y provocarlo con su mente.
JUAN.- Hubo casos de premoniciones de la tragedia del Titanic. Me imagino que nadie querría que se murieran todas esas personas.
DAVID.- Conscientemente no.
JUAN.- ¡Pero la mayoría de la gente no quiere que se den hechos violentos!
DAVID.- (Sonriendo cínicamente.) ¿Tú crees?
JUAN.- (Extrañado.) ¿Qué quieres decir?
DAVID.- Todas las novelas deben tener conflictos, y un conflicto es siempre violento en mayor o menor grado. En los videojuegos queremos violencia, en las películas también. ¡Incluso las comedias tienen conflictos!
JUAN.- ¡Pero nadie quiere vivir en una película bélica!
DAVID.- No, en realidad la violencia es atractiva para el ser humano. ¿No jugábamos con pistolas cuando éramos niños?
JUAN.- ¡Pero eso es jugar! Si pudieras vivir en una película del Vietnam, ¿lo harías?
DAVID.- Mira, nunca he contado esto a nadie pero es la única manera para convencerte: Sabes que yo escribo relatos de ciencia-ficción, ¿verdad? (JUAN asiente con la cabeza.) Hace ya algún tiempo que intenté escribir una novela larga. Empecé describiendo el planeta donde tendrían lugar las aventuras. Sería casi igual que la Tierra, incluso con el mismo nombre. Acabó mi primer día de trabajo y agotado como estaba me fui a dormir. Soñé con ese mundo de mi creación. No había nadie, estaba totalmente deshabitado. Supongo que era porque aún no había creado a la raza que lo habitaría.
JUAN.- ¿Cómo sabías que era el mundo de tú creación si era igual que la Tierra?
DAVID.- He dicho que lo describí “casi” igual que la Tierra. Los edificios que imaginé eran más toscos que los de la Tierra original y así supe que estaba soñando con mi mundo. (Continuando con la historia.) A lo que iba, estaba paseando por mi mundo cuando me desperté. Entonces tuve la sensación de que mi mundo soñado era más real que en el que vivía. De todas formas seguí escribiendo mi novela. Al siguiente día describí a los personajes. Físicamente los diseñé humanos pero mentalmente los tuve que hacer mucho más bárbaros que la raza humana porque eso favorecía la aparición de los conflictos necesarios para mi historia.
JUAN.- (Interrumpiendo.) Y a la noche siguiente soñaste con tu mundo lleno de tus personajes.
DAVID.- Efectivamente, y tuve otra vez al despertar la sensación de que ese mundo era real. (Pausa. Vemos desde el punto de vista de DAVID como uno de sus dos amigos que juegan mete una bola y se prepara para meter otra. Cortamos antes de que vuelva a tirar y continúa a la conversación.) Sólo había una manera de comprobar si era real y era la siguiente: Debía de seguir escribiendo la novela introduciéndome en ella como un personaje más.
JUAN.- (Mostrándose interesado.) ¿No te importó visitar un mundo lleno de bárbaros? Aunque fuese un sueño tendría que ser horrible.
DAVID.- No pensé en eso. Serían crueles y desalmados, pero me pareció interesante. Por eso digo que la violencia es atractiva para el ser humano.
(Hace una pequeña pausa en la que mira como el mismo que metió la bola anterior sigue aún jugando y mete la bola negra. Prosigue intentando darse prisa.) Bueno, me describí en mi novela y aparecí de repente en aquel mundo. Viví entre mis personajes y no podía volver a mi mundo de procedencia. Lo intenté todo, pero no podía despertar del sueño. Estaba atrapado en mi historia. Tenía que quedarme a vivir con los personajes, con sus tremendas lacras y defectos hasta…
IVÁN (Uno de los dos amigos que estaba jugando les corta.).- Ya os toca.
DAVID.- (Levantándose.) Vamos.
Vemos que DAVID y JUAN se acercan a la mesa de billar mientras los otros dos ocupan su lugar anterior.
DAVID.- (Poniendo tiza al taco.) Yo rompo, ¿vale?
JUAN.- Pero antes termina la historia. ¿Cómo saliste del sueño?
DAVID.- (Sonríe amargamente.) Aún no he despertado. (Lo dice antes de romper brutalmente, como Paul Newman al final de “El color del dinero”. Corte en negro. No vemos la cara de JUAN pero imaginamos cómo se siente: tan descorazonado como el espectador.)

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FIN


24
Dic
08

Modelo energético, nucleares y Garoña

nuclenor En el pasado XI Congreso Regional del Partido Popular de Castilla y León presenté una enmienda a la “Ponencia Política” que acabó derivándose a la “Ponencia Económica” con otras que tocaban temas similares. Se hizo una transaccional, es decir, algunas ideas fueron incorporadas al texto de forma resumida previo acuerdo con los ponentes (la enmienda era pretendidamente demasiado extensa para dar margen a los ponentes a la hora de redactarla encajándola con otras que llegaran). Trata fundamentalmente sobre energía nuclear y la reproduzco íntegra a continuación por su interés para el inminente 2009, año en que el Gobierno decide si extender o no la vida útil de la central nuclear de Santa María de Garoña (vienen como links algunos de los textos previos usados y las fuentes manejadas para la elaboración de la enmienda, además de otros nuevos que incluyo ahora -como el de “Nuclenor”, que tiene en su web “información de interés”-):


ENMIENDA PARA LA “PONENCIA POLÍTICA” DEL XXI CONGRESO REGIONAL PP DE CASTILLA Y LEÓN (por Ángel Rey Gallego)

Enmienda de Adición para adjuntarla en la sección 6ª, “La proyección de Castilla y León”, de la “Ponencia Política” (a incluirla antes del párrafo 134):

Mayor proyección energética

En estos momentos de crisis económica conviene recordar otro de los temas cruciales para nuestra sociedad que corre parejo al económico: el energético. Aunque no hay que desdeñar las energías renovables, todavía queda mucho que investigar para que éstas sean eficientes energéticamente y rentables económicamente. En cambio, estamos en momento decisivo para ser pioneros en la potenciación de la energía nuclear, una de las energías del futuro cuyo debate desprejuiciado acerca de su uso no se podrá demorar por mucho más tiempo. Una energía nuclear limpia y segura puede ser una interesante apuesta de futuro para el desarrollo de nuestra región. Si bien hay que impulsar las investigaciones en energías alternativas en Castilla y León, hemos de encontrar una solución a los problemas energéticos que nos surgen entretanto.

La energía nuclear es muy rentable en los aspectos energéticos y económicos, pero además es sostenible: no se emite CO2 a la atmósfera, con lo que disminuiríamos la contaminación en este sentido. Los residuos radioactivos son en efecto un problema, pero hay que recordar que se van “apagando”: bajando continuamente la radioactividad con el tiempo según su periodo de semidesintegración. Por ello, basta con gestionarlos de manera segura durante ese largo tiempo, ciertamente muy elevado; pero sabiendo que el volumen de residuos radioactivos es varios miles de veces menor respecto a los de tipo urbano o industrial, son relativamente fáciles de confinar comparado con ellos. No olvidemos que, según el OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas), los residuos de material radiactivo producidos en todo el mundo en un año rellenarían toda la superficie de un campo de fútbol con una profundidad de un metro y medio. En cambio, las centrales térmicas, por ejemplo, generan CO2 y demás residuos que son lanzados a la atmósfera, lo que no ocurre con la energía nuclear. Cuando un residuo no llega al medio ambiente no puede considerarse contaminación, por tanto, no se puede llamar contaminación a los residuos nucleares siempre que estén debidamente confinados.

Además de limpia, es una energía segura: de entre las distintas fuentes de energía en todo el mundo, tiene una de las menores tasas de muertos en accidente por terawatio-año de energía eléctrica producida. Una estadística poco conocida pero muy objetiva para evaluar su seguridad. Hay que añadir que los reactores nucleares actuales son “intrínsecamente seguros” (diseñados de tal forma que, por las propias leyes de la física, se autoestabilizarían las reacciones en caso de accidente). Conocer los hechos desnudos desmonta todos los mitos en contra de la energía nuclear.

Como exponente destacado en Castilla y León, tenemos la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), que suministra en torno a la mitad de la energía eléctrica que consume nuestra Comunidad. Desde que comenzaron las obras de la central, se estima que Garoña ha empleado a unos 20.000 trabajadores entre directos e indirectos, con 600 puestos de trabajo en la actualidad. Por todo ello, es la empresa más importante de la zona y la sexta de la provincia de Burgos.

La empresa propietaria “Nuclenor” ha pedido la extensión de su vida útil hasta 2019, para lo que el CSN (Consejo de Seguridad Nuclear) tendría que dar el visto bueno. Pese a un eventual informe favorable, el Gobierno podría decidir igualmente su cierre; hemos de mostrarnos en desacuerdo con esta posibilidad basada en criterios energéticos ideologizados y demagógicos que perjudican al desarrollo de nuestra región.

Sería un buen inicio para el fomento de una cultura energética en que coexistan las energías tradicionales junto con las renovables y la nuclear: las necesitamos todas.

***

- Justificación de la enmienda:

El debate del actual modelo energético se está dilatando artificialmente, pero antes o después habrá que tomar una decisión capaz de sostener nuestro modelo industrial. Irremediablemente, la única salida es fomentar la energía nuclear. Más vale ser los pioneros y apuntarnos el tanto que ir a rebufo de otras fuerzas políticas y perder la iniciativa.

*********



El tema de la central nuclear de Garoña va a tener que tratarse en este 2009, por eso he creído conveniente poner mi punto de vista sobre el tema y que así la gente que lo lea conozca algunos de los hechos. Además, me parece fundamental para España el debate energético, y en concreto el nuclear, por lo que pienso que hay que afrontarlo cuanto antes (dejando a un lado la vacilante actitud de los dos principales partidos).

También aprovecho para desearos a todos ¡¡Feliz Navidad y Feliz 2009!!

23
Dic
08

El principio del tercero excluido, la reducción al absurdo y las demostraciones de la inexistencia de Dios

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La reducción al absurdo, que tanto le gustaba a Euclides, es una de las más poderosas armas de un matemático. Va más allá que cualquier gambito en el ajedrez: un jugador de ajedrez puede ofrecer en sacrificio un peón o incluso una pieza mayor, pero un matemático ofrece el juego.

Godfrey Harold Hardy (1877-1947), matemático británico,
“A Mathematician’s Apology”


El principio lógico del tercero excluido dice lo siguiente: Toda proposición es verdadera o falsa, y entre estos dos valores de verdad no se admite nada intermedio o “tercero”; o, en términos semánticos, si dos proposiciones son contradictorias, al menos una de ellas es falsa. Muchos consideran que este principio es derivado del principio de identidad, ya que una cosa es o no es (versión ontológica) o ente dos cosas contradictorias no cabe término medio (versión lógica).

Brouwer -fundador de la corriente del intuicionismo en las matemáticas-, en cambio, objeta que el principio del tercero excluido es una abstracción que resulta de la experiencia respecto de objetos finitos y que se extendió a aquellos infinitos sin justificación.

Por su parte, Łukasiewicz y Tarski construyeron una lógica trivalente “cuyos valores de verdad son lo verdadero, lo falso y lo posible”. “En esta lógica no tiene lugar el principio de tercero excluido, en el sentido de que el principio no es expresable con los símbolos de la lógica misma y no constituye un teorema de ésta. En la lógica intuicionista de Heyting existen tres valores de verdad: verdadero, falso e indeterminado, lo que implica la renuncia a la demostración recurriendo a la reducción al absurdo.”

Si renunciamos a la reducción al absurdo, hay muchas demostraciones que no podrían realizarse (entre ellas, muchas de las demostraciones de la inexistencia de Dios -tal y como especulo en mi post anterior-). Por tanto, aunque las demostraciones conocidas de la existencia de Dios no son concluyentes, es cierto que las de la inexistencia de Dios tampoco lo son, al no ser válidas para absolutamente todo tipo de lógica matemática (y es posible que Dios, de existir, haga uso de este tipo de lógicas -o incluso de otras que ni siquiera seamos capaces de imaginar-).

Todas las demostraciones de inexistencia de Dios que conozco se basan en técnicas como la de “reducción al absurdo” o la de “contradicción”, luego no hay que considerar como demostraciones absolutamente certeras aquellas que usen estas técnicas (sería interesante reflexionar sobre la posibilidad de usar otras técnicas aparte de éstas, puesto que se ha visto que son limitadas). Por tanto, las “demostraciones” -que ya no son tales, así que mejor llamarlas “argumentos”- acerca de la existencia o no de Dios se deberían ver más como una tentativa por nuestra parte de llegar a entender cómo es Dios y por qué es así -la “esencia” de Dios y su forma de actuar y atributos-, y como análisis de las dificultades filosóficas y lógicas sobre cómo sería Dios -si existe- bajo “diversas condiciones y definiciones”, que como demostraciones absolutamente irrefutables (por ejemplo, se pueden hacer argumentaciones acerca de la existencia de Dios partiendo de puntos de vista distintos, con “condiciones” diferentes: tocando el aspecto cosmológico -como hacía Santo Tomás de Aquino-, con un argumento ontológico -como hacía San Anselmo- o viéndolo como un problema teleológico).

Circunscribiéndonos a la lógica formal aristotélica, quedaría por ver el método “directo” de demostración, fundamentado en un sistema axiomático. Pero todas estas argumentaciones acabarían por reducirse esencialmente a dos posibilidades de carácter tautológico: 1) “Dios existe, por tanto existe”; y 2) “Dios no existe, por tanto no existe”. Con ello, desde la lógica aristotélica no podemos extraer nada nuevo, derivando la cuestión a un problema de “verificabilidad de los axiomas.

Como se acaba de ver, el hecho de negar el principio del tercero excluido, aparte de llevar a la aparición de unas interesantes y peculiares lógicas no clásicas -como la trivalente que hemos mencionado-, sirve para negar que las demostraciones de la inexistencia de Dios sean válidas para todo sistema lógico (en todo caso se pasaría el debate a los argumentos en defensa de una u otra opción para tratar de detectar cuál es la más probable, pero difícilmente “certera”).

22
Dic
08

Refutación de una demostración matemática de la Inexistencia de Dios

dem_inex_dios He encontrado un intento de “demostración matemática de la Inexistencia de Dios” que me gustaría comentar.

Aquí está lo principal del artículo en que se trata el tema:


Los creyentes han escogido como cierta una cosa (a Dios) de entre todas las cosas que podrían existir, pero que no han sido percibidas de ningún modo.

De ahora en adelante, denominaremos SUPERCONJUNTO a “el conjunto de cosas que podrían existir pero que no han sido demostradas”.

Dentro del SUPERCONJUNTO están incluidos los 2 conjuntos siguientes:

- Cosas que no existen (luego no se han demostrado)
- Cosas que existen (pero no se han demostrado)

Las “cosas que no existen” es un conjunto infinito (creo que esto es evidente).
Las “cosas que existen” es un conjunto finito (también evidente).

Estos son los dos axiomas sobre los que se edifica la argumentación. Si alguno no fuera cierto, el razonamiento perdería todo su fundamento.

DESENLACE:

Los creyentes han elegido el elemento “Dios” de entre todos los elementos del SUPERCONJUNTO, con la esperanza de que esté incluido dentro del subconjunto “cosas que existen” y por tanto fuera del subconjunto “cosas que no existen”.

Resumiendo, han escogido un elemento de un conjunto formado por 2 subconjuntos: uno finito y otro infinito.

¿Qué probabilidades hay de que el elemento escogido esté dentro del subconjunto infinito?
Según la teoría de probabilidades, es fácilmente demostrable que el elemento escogido pertenecerá al conjunto infinito con un 100% de probabilidad.

Por tanto, existe un 0% de probabilidades de que “Dios” pertenezca al conjunto “cosas que existen”. Es decir, una persona que afirma que “Dios existe”, se equivoca con toda probabilidad.

Matemáticamente, Dios no existe.


Posteriormente, el autor, Eduardo Couselo (duducou@hotmail.com), indica que este artículo no debe interpretarse como una demostración pretenciosa de la inexistencia de Dios, sino como un artículo curioso que ayuda a ver el tema desde un punto de vista distinto y nuevo, que intenta trasladar la discusión sobre la existencia de Dios a la discusión sobre la veracidad de los axiomas. Si tales axiomas se consideran ciertos, el razonamiento es impecable.

Se podría estar de acuerdo con esta afirmación considerando válida en todo caso la lógica formal aristotélica usada habitualmente (cosa que he puesto en duda en mi blog), pero no hay que olvidar que cuando entran en juego magnitudes infinitas la argumentación se vuelve más riesgosa y endeble (con lo que el razonamiento podría no ser tan “impecable”) y hay muchas consideraciones a tener en cuenta. De hecho, Gauss llega a decir lo siguiente:

Protesto contra el uso de magnitudes infinitas como algo completo, lo que en matemáticas nunca se permite. El infinito es simplemente una forma de hablar, el significado real es un límite con ciertos rangos de aproximación indefinidamente cercanos, mientras que otros se les permite incrementarse sin restricción.


De todas formas, querría hacer un apunte en lo que se refiere a la veracidad de los axiomas; en concreto el segundo: Las “cosas que existen” es un conjunto finito. No sabemos exactamente si el universo es finito o infinito, y aún en el caso de que se diera lo primero, cabría preguntarse si no pudiera haber “algo” que, existiendo, no estuviera contenido entero en él (por no mencionar que puedan existir universos paralelos no conectados con el nuestro).

Couselo también dice que su artículo va más allá de demostrar la inexistencia de Dios. Lo que demuestra es que al dar por existente algo, debe hacerse en base a algún indicio o prueba. Estas líneas que escribo no pretenden llegar a una respuesta concluyente absoluta sobre la existencia o no de Dios, sólo considerar ciertos  aspectos del tema y algunas posibilidades desde un punto de vista un tanto estricto (si hay algún “resquicio” que pueda dar lugar a algo, procuro considerarlo). Por ello, creo hay que decir que el hecho de que no tengamos evidencia empírica de algo no implica su inexistencia. Incluso habría que replantearse qué es o qué quiere decir que algo “exista”, si es necesario que algo se dé en el mundo físico para que se pueda decir que exista (pues, por ejemplo, los pensamientos que tenemos no tienen por qué reproducirse materialmente y, pese a ello, “existen” -entendiendo por pensamientos “aquello que se piensa”, no los impulsos bioeléctricos cerebrales en sí mismos:  algo así como el mundo platónico de las ideas-).

También cabe añadir que si suponemos que podamos redefinir a Dios como un Ser capaz de manejar la inconsistencia, la contradicción (como hice hace un tiempo: ver preferentemente mi post “Dios, completitud e inconsistencia”), con argumentos lógico-matemáticos formales no se podría demostrar la inexistencia de Dios al no poderse considerar válidos ya que estarían entrando en un espacio al que no deben ni pueden acceder (un sistema lógico formal no puede tratar aquello que está fuera de la lógica formal, puesto que la lógica formal exige ciertos principios que no se verificarían en un dominio en el que, por ejemplo, no se cumpla un principio tan fundamental como el de no contradicción -muchas demostraciones de la inexistencia de Dios hacen uso de técnicas como la de reducción al absurdo o la de contradicción-). El problema pasaría a ser de carácter ontológico más que lógico: Dios es o no es, existe o no, independientemente de las tentativas de demostración o refutación (es decir, con nuestros sentidos, las herramientas de que disponemos y nuestras limitaciones por estar en el mundo terrenal, si Dios existe, existiría aunque no se pudiera demostrar -siempre y cuando no tuviéramos una prueba de Él empírica, perceptual o sencillamente una “revelación divina“, que devolvería el problema al ámbito de la creencia personal y de la Fe-; y es más, podría darse que Dios no exista y no se pudiera refutar su existencia, ya que necesitaríamos ser nosotros mismos omniscientes para afirmarlo); y las propiedades que pudiera tener en caso de que exista sólo podemos intuirlas o suponerlas, ya que nuestras mentes no todopoderosas -limitadas- no pueden, en principio, aprehender todo esto por entero.

Por último, sería conveniente señalar que con el zen y los koans de sus escritos quizá se pudiera llegar a tener la llave a al menos una mínima comprensión o percepción de estas cuestiones acerca de las contradicciones y la esencia del mundo (que supuestamente se alcanzaría con el satori o “iluminación”).

21
Dic
08

Las “medias manzanas” y la lógica difusa

bart_kosko En mi post “El problema del mal” hago mención de la lógica difusa (o “borrosa”) que admite a las “medias manzanas, que puede trabajar con este tipo de conceptos. Me gustaría enseñar de forma aproximada su fundamento con un ejemplo en palabras de Bart Kosko:

“Sostened una manzana en la mano. ¿Es una manzana? Sí. El objeto que tenéis en la mano es uno de esos bultos del espacio-tiempo que pertenecen al que llamamos conjunto de las manzanas, el de todas las manzanas que haya habido donde y cuando sea. Dadle un mordisco; masticad ese trozo y tragáoslo. Vuestro tracto digestivo va separando las moléculas de la manzana. El objeto que tenéis en la mano ¿es todavía una manzana? ¿Sí y no? Pegadle otro mordisco. El nuevo objeto ¿es todavía una manzana? Otro mordisco más. Y otro y otro, hasta que no quede nada. La manzana pasa de serlo a no serlo, y a ser nada. Pero ¿cuándo ha traspasado la línea que separa el ser una manzana de no serlo?”

“Cuando tienes media manzana, tienes tanto una manzana como no la tienes. La media manzana impide una descripción de todo o nada. La media manzana es una manzana borrosa.”

Estos extractos son de su libro “Pensamiento borroso”, un texto bastante interesante en el que se nos muestran las visiones antagónicas -o no, que en “lógica difusa” nada tiene por qué ser totalmente verdadero o falso- del pensamiento occidental (bivalente, dualista) y el oriental (multivalente y difuso o borroso): un “enfrentamiento” entre Aristóteles y Buda. Además, también nos hace ver la estrecha conexión entre el zen (ver mi post “Zen y samuráis: alcanzar el desapego”) y la lógica difusa.

Esto lleva a pensar en la necesidad de comprender totalmente este tipo de lógica y las filosofías y religiones orientales para tratar de llevar a buen puerto los diálogos interreligiosos que se realizan. Al fin y al cabo, Santo Tomás de Aquino tuvo que comprender plenamente a Aristóteles para “encajar” su filosofía en el cristianismo y hacer una síntesis; un cristiano debería entender plenamente el budismo -por ejemplo- si quiere tratar de llegar a integrarlo en él (teniendo en cuenta las distancias y diferencias de nivel -cualitativas y cuantitativas- que hay entre una “filosofía” -como es la aristotélica- y una “religión” -como es el budismo-).

No es sencillo; pero como rotundamente afirma el propio Bart Kosko, cuanto más de cerca se mira un problema en el mundo real, tanto más borrosa se vuelve su solución.

20
Dic
08

El problema del Mal

passion Suponiendo ciertas ideas acerca de Dios, surge una grave cuestión: el “problema del Mal”.

Se considera que el primero en exponerlo fue Epicuro en su famosa paradoja; David Hume, en su “Diálogo sobre la religión natural”, lo cita con estas palabras:

“¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces sería impotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces sería malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De dónde surge entonces la maldad? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?”

En un artículo de Rick Rood (”El problema del mal: ¿cómo un Dios bueno puede permitir el mal?”) queda expuesto en forma de premisas:

    1. Un Dios bueno destruiría el mal.
    2. Un Dios todopoderoso podría destruir el mal.
    3. El mal no está siendo destruido.
    4. Por lo tanto, es imposible que exista tal Dios bueno y poderoso.

Así, Dios tendría dos propiedades fundamentales:

1. Es todopoderoso, con lo que es omnisciente, omnipresente, omnipotente, etc. Según Santo Tomás de Aquino, todo esto está comprendido en un solo artículo de Fe. En el ‘capítulo XXXV’ de su inacabado “Compendio de teología” cita este artículo de Fe: creemos en un solo Dios todopoderoso. Dice también que cuando confesamos que Dios en todopoderoso, damos a entender que hay en Él un poder infinito, al que nada puede sustraerse, comprendiendo en este denominación su cualidad de infinito y perfecto, porque el poder de una cosa es proporcional a su esencia.

2. Es omnibenevolente. En el ‘capítulo CI’ del “Compendio”, se dice que la bondad divina es el fin último de todas las cosas y que Dios no es otra cosa que bondad; luego todo lo que ha sido hecho, lo ha sido para que se asimile a la bondad divina.

Estas dos propiedades, como hemos visto arriba, serían aparentemente incompatibles con el Mal en el mundo. Pero si Dios impusiera el Bien en el mundo, menoscabaría la libertad de los seres que viven en él, lo que podría considerarse un mal en sí mismo. Este “problema del Mal” tiene mucho que ver con la Libertad y las consecuencias que se derivan de ella.

La Libertad nos lleva a que, al menos conceptualmente, existan tanto el Bien como el Mal. Esto es así ya que la libertad de elegir implica poder escoger entre la posibilidad de realizar acciones “buenas” o “malas”. Con la libertad existen necesariamente los “conceptos” de Bien y de Mal, aunque optemos por uno o por otro a la hora de realizar una acción; es decir, ambos -el Bien y el Mal- deben existir siempre al menos “en potencia”, con la posibilidad de que uno de los dos se manifieste en una acción en el mundo físico, pasando a existir “en acto” (e incluso cabría añadir que hay acciones en que podrían coexistir ambas vertientes, ya que el mundo no tiene por qué ser necesariamente dualista, teniendo valores de verdad inexactos, imprecisos o subjetivos como en la lógica difusa -un tipo de lógica que admite, por ejemplo, a las “medias manzanas“-).

El que haya una “potencialidad” de ambos aspectos no debería implicar que se invalidara la existencia de Dios, pudiendo pensarse que la esencia de lo que son realmente el Bien y el Mal no son bien entendidas por nuestras mentes no todopoderosas. También podría ser que la paradoja de Epicuro pudiera solucionarse con una mayor comprensión o una redefinición de los conceptos abstractos de que partimos en las premisas (Bien, Mal, todopoderoso, omnibenevolente…); o que el problema del Mal sea una cuestión, no sólo lógica sino ontológica y/o de otro tipo.

102 Así habríamos considerado el problema del “mal moral” que, volviendo a tomar las palabras de Rick Rood, es el resultado de las acciones de las criaturas libres; no así el problema del “mal natural”, resultado de procesos naturales tales como terremotos en inundaciones. Los creyentes cristianos tienen una vía de solución a estos enigmas, el misterio del dolor y el sufrimiento, ya que creen que Cristo en la Cruz sería la “respuesta de Dios” al problema del Mal.

18
Dic
08

Fundamentos axiomáticos

spiegelmecanicateorica En el libro “Mecánica Teórica” de Murray R. Spiegel, en el Capítulo 1, viene un esquema de lo que son las bases de un sistema axiomático. Lo aplica a la Mecánica, pero serviría para cualquier “forma de pensamiento axiomático” (un tema que he tocado anteriormente en el post “Teoremas matemáticos, tautologías y ajedrez”.):


FUNDAMENTOS AXIOMÁTICOS DE LA MECÁNICA

Un desarrollo axiomático de la mecánica, como para cualquier otra ciencia, debe contener los siguientes elementos básicos:

1. Términos o conceptos no definidos. Es clara su necesidad, ya que en último término cualquier definición debe basarse en algo que no está definido.

2. Afirmaciones no comprobadas. Hay enunciados fundamentales corrientemente expresados en forma matemática, de los cuales se espera que lleven a descripciones válidas de un fenómeno en estudio. En general, estos enunciados, llamados axiomas o postulados, se basan en observaciones experimentales o abstracciones de ellas. En tal caso son llamados leyes.

3. Términos o conceptos definidos. En estas definiciones se emplean los términos o conceptos no definidos.

4. Afirmaciones demostradas. Son llamadas teoremas y se demuestran a partir de definiciones y axiomas.

Un ejemplo de la “forma de pensamiento axiomático” está dado por la geometría euclidiana en la que punto y recta son conceptos no definidos.


Unas palabras de una persona a la que debemos mucho por sus numerosos libros didácticos los estudiantes de ciencias e ingenierías; sirva este post en honor suyo.

16
Dic
08

Un resultado negativo también es un resultado

09
Dic
08

Reflexiones filosófico-matemáticas sobre los viajes en el tiempo