08
May

Charlton Heston y los valores éticos en la Cultura actual

Charlton Heston fue, además de un mítico actor, un conservador comprometido que apoyó a los republicanos Barry Goldwater (el de la “gloriosa derrota”) y Ronald Reagan. Prueba de ello y de la importancia de la difusión de valores éticos a través del Arte y la Cultura -en el caso concreto de Heston mediante el Cine- son estas líneas de la biografía “Charlton Heston, la épica de un héroe” (1999), de Fernando Alonso Barahona, que me parecen muy pedagógicas para entender algo del actual relativismo moral dominante, aunque cada vez más discutido:

<<Heston, buen espectador de cine, se muestra preocupado por la pérdida de valores y del sentido del héroe y el honor en algunas películas americanas, ya que las europeas no las conoce porque no suelen traspasar las fronteras. En efecto, en los últimos años se han presentado imágenes negativas de soldados, sacerdotes -casi siempre héroes en el cine clásico-, incluso del Presidente de los Estados Unidos (…). La extensión de la violencia urbana en las calles de América es otro problema que no tiene que ver con las películas -sangre y violencia hay en Shakespeare, en la Biblia, en todo el “western” y el fantaterror…- sino, si acaso, con la forma ligera con que se presenta el crimen en algunas de esas películas, como en Pulp Fiction, la comedia negra de Tarantino, y otras más corrosivas del llamado “cine independiente”. Resulta paradójico que los que se extasían con cierta violencia -cuando ataca al orden y a las personas normales-, se escandalizan y censuran la respuesta a ese ataque: léase los films de Schwarzenegger, Stallone, la serie Walker, Texas Ranger de Chuck Norris, Bruce Willis, Mel Gibson (Rescate), Charles Bronson…, sin embargo en estas últimas triunfa el bien sobre el mal, se transmiten valores positivos y no se humilla a la policía.>>

Supongo que estos principios ‘heroicos’ -o de ‘tipo duro’- no vienen recogidos en la “Educación para la Ciudadanía” del ¿masónico? gobierno de Zapatero. Es vital para nuestra sociedad que el liberal-conservadurismo recupere la iniciativa en el mundo de la Cultura (diseñando seriamente un proyecto cultural de ‘derechas’) y que los fundamentos de los valores judeo-cristianos se reestablezcan (que suscribo en gran medida como parte de mis convicciones pese a no estar bautizado). Sin embargo, he de añadir que disiento de la posición de Alonso Barahona de ver Pulp Fiction como una película con un tratamiento “ligero” de la violencia, puesto que -aún siendo una comedia negra- tiene momentos con un gran fondo ético y de transmisión de valores: véanse las escenas en que discuten la posibilidad de que un hecho concreto sea milagroso o no y sus consecuencias, o el código ético que sigue en todo momento Butch (Bruce Willis), incluso con sus enemigos.

04
May

Bourbaki, la lógica y las matemáticas

Leyendo el libro “La trama oculta del universo”, del ‘premio Templeton’ John D. Barrow, he encontrado un pasaje relacionado de alguna forma con mi post “Ciencia, Matemáticas y Medida” que por su interés voy a transcribir (la negrita es mía):

<<Bourbaki debe responder también al reto de contestar a la pregunta crucial, planteada aquí por Einstein:

¿Cómo es posible que las matemáticas, siendo después de todo un producto del pensamiento humano, independiente de la existencia, estén tan admirablemente adaptadas a los objetos de la realidad?

Él ve que el verdadero curso de la obra de los matemáticos es la elucidación de las estructuras básicas de la lógica. Si se exploran éstas en su totalidad englobarán todas las interrelaciones sancionadas por la lógica. El mundo que nos rodea se ve como una realización particular de algunas de estas estructuras para que puedan ser ejemplificadas o modeladas por las interrelaciones concretas de las cosas materiales. Puede dársele la vuelta al hecho de que las estructuras matemáticas formales carezcan de significado: en lugar de mantener que no se aplican a nada, uno puede mantener que se aplican a todas las posibilidades. El universo observado no es sino una de ellas.>>

Para aclarar a quien no lo sepa quién es “Nicolas Bourbaki”, diré que es el pseudónimo colectivo supuestamente tomando el apellido de un oficial del ejército que destacó en la guerra franco-prusiana de un grupo de matemáticos franceses surgido a finales de los años 30 del siglo XX que pretendían revisar los fundamentos de las matemáticas dotándolas de un mayor rigor siguiendo un método axiomático. En palabras de Barrow en el libro citado: “Ellos personifican las últimas esperanzas de los formalistas; prevalecen la axiomática, el rigor y la elegancia monótona; los diagramas, los ejemplos y lo particular son evitados en favor de lo abstracto y lo general.” Y es que hay muchas dificultades, enfoques y puntos de vista a la hora de definir las matemáticas y sus fundamentos.

01
May

Ciencia, Matemáticas y Medida

Se considera que hay tres tipos de Ciencia: ciencias formales (lógica y matemáticas), ciencias naturales (aquellas que se valen del “método científico”) y las ciencias sociales (”se ocupan de los aspectos del ser humano” no tratados en las “ciencias naturales”). Las ciencias formales y las naturales han tenido desde siempre una estrecha relación, pero son diferentes. En Matemáticas un término o un conjunto concreto viene dado en sí mismo, sólo se diferencia en la forma de expresarlo, por ejemplo: 1+1=2; pero en las “ciencias naturales” es diferente: no es lo mismo dos masas de un kilogramo, cada una por separado, que una masa de 2 kilos; hay que hacer una labor de ‘interpretación física’ de los resultados numéricos y sus relaciones. Dicho esto, a partir de aquí, en este artículo, llamaré “Ciencia” con mayúsculas sólo a las formales y naturales, pues pretendo establecer una distinción entre éstas y las ciencias sociales, ya que no todas éstas debieran, al menos por el momento, considerarse como “Ciencia pura” según las razones que voy a exponer.
Aquella “ciencia” en que no intervienen relaciones numéricas o lógicas no es en verdad Ciencia. Siempre tomamos como perteneciente al ámbito de la Ciencia aquello que se puede medir de alguna manera y, como dijo un profesor mío, “medir es comparar con la unidad“. La Matemática se vio durante mucho tiempo como la “Ciencia de las Magnitudes”, “que encuentra métodos por medio de los cuales [las magnitudes] pueden ser medidas”, tal y como la consideraba Euler. Ahora se considera simplista esta denominación, ya que en el siglo XIX pasó a denominarse como la “ciencia de las relaciones”, por lo que, pese a diversas precisiones de la matemática moderna (nuevas ideas como las de “variedad” o “conjunto” dejaron atrás por su vaguedad a la idea de “magnitud”; conviene consultar para ver algo de este proceso histórico la introducción del libro “Riemanniana Selecta” editado y anotado por José Ferreirós). Para resumir y simplificando trataremos a las Matemáticas como la “ciencia de las magnitudes y las relaciones entre ellas”. Diferentes relaciones entre magnitudes de distinto tipo se han expresado mediante las matemáticas, siendo una ‘magnitud’ “todo lo que es susceptible de incremento o disminución”, según decía Euler. Al realizar la “medida” de algo, le asignamos una magnitud o magnitudes, por lo que es de esperar que la Ciencia venga dada por leyes con base matemática. Si la Ciencia trata todo aquello que se puede medir y las matemáticas la forma de relacionar magnitudes, no debe sorprender que las medidas de magnitudes y sus relaciones se expresen de forma matemática.
La Ciencia va a sustentarse en modelos matemático-lógicos (o formales) siempre. Incluso cuando tenemos procesos aparentemente no deterministas -como la Mecánica Cuántica- hacemos medidas en un determinado número de experimentos para ver si se cumplen unas probabilidades definidas matemáticamente.
Con esto espero disipar la actitud de sorpresa de algunos frente a la Ciencia debido a que se describa usando leyes matemáticas. Es claro que deba ser así, pues así se deduce de las definiciones que damos; otra cosa es plantearse el fondo filosófico, el por qué el universo se comporta de forma lógica y podemos medir y relacionar tantos procesos. De todas formas, pudiera haber procesos que no podamos medir bien y, por tanto, no los englobemos aún como Ciencia aunque también puedan ser reales. Un ejemplo pueden ser Ciencias Sociales como la Psicología, que pese a los avances a la hora de tratar de medir ciertos aspectos, aún no es en su totalidad una ciencia pura según los cánones que he expuesto, al no poderse medir con suficiente precisión (por no mencionar algunas áreas de la Psicología que ni siquiera se consideran falsables). Sin embargo, se usan algunas técnicas y éstas funcionan, por lo que son reales muchas de sus descripciones. En cambio, muchas áreas de Ciencias Naturales como la Biología tienen su tratamiento matemático y ‘capacidad de predicción a partir de condiciones dadas’ -esto último entronca con las “ciencias formales”, pues hay “causa-efecto” entre fenómenos, lo cual entra en el ámbito del estudio lógico-, aspectos básicos para que una ciencia sea Ciencia (pese a las lagunas que siempre pueden existir). Recordemos la posición de Kant respecto a la Química, pues la consideraba un “arte sistemática” en lugar de “Ciencia”, pero una vez ésta empezó a tratarse de forma más rigurosa y predecible con Lavoisier, pasó a adquirir la categoría de Ciencia. Esto no quiere decir que partes de las Ciencias Sociales no tengan un tratamiento científico bastante riguroso -como, por ejemplo, en la Economía e incluso en la propia Psicología- y, puedan, por tanto, casi considerarse como “Ciencia con mayúsculas”. Con todo esto, cabe añadir además que la frontera entre las “Ciencias Naturales y Formales” y las “Ciencias Sociales”, o entre “Ciencia” y “Artes Sistemáticas”, es más bien difusa, por lo que debemos finalmente aceptar que todas estas materias son realmente “Ciencia” -tengamos en cuenta que la palabra viene del latín “scientia”, “conocimiento”-, pero con diferentes gradaciones de formalismo.
Mucho de lo que ahora no podemos denominar como Ciencia bajo un enfoque estricto puede deberse sólo a la complejidad de la materia de la que se ocupa, pero con herramientas más potentes podremos, en un futuro, tratar de forma absolutamente científica aspectos que ahora sólo se ven como un “arte sistemática”, como hizo Lavoisier con la Química. Ésta es y será una labor apasionante; miremos al futuro con optimismo y tengamos confianza en el progreso, capacidad, inventiva, tenacidad y curiosidad innata del espíritu humano en su incesante busca del Saber y el Conocimiento.

28
Abr

Partido Popular y primarias

El Partido Popular vive tiempos de crisis. No ha de asustar necesariamente esta palabra, pues por definición es “una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución”, lo que da la oportunidad de cambiar cosas, enmendar errores y rehacer el partido para afrontar nuevos proyectos. El propio Zapatero viene de un PSOE comatoso regenerado dando la voz a sus militantes, por eso la posibilidad de unas primarias en el PP no debería ser necesariamente mal vista. Habría que considerar su implantación y su conveniencia, pero no rechazarlas de plano de primeras. Vidal-Quadras, uno de los políticos del PP más carismáticos, no desdeña la idea: “Todo lo que sea democratizar es siempre positivo”. Algunos de los puntos a favor sería el incremento de legitimidad democrática que tendría quien saliera de ellas y la buena acogida de la idea entre los votantes (un 71% de ellos la ven con buenos ojos). Habrá argumentos en contra, pero creo que no se ha de apartar la idea sin antes estudiarla con atención.

30
mar

Unos pocos artículos sobre Cine

logoelconservador.gif A principios de 2005 colaboré con unos pocos artículos de crítica cinematográfica en la revista “El Conservador” que me gustaría reunir aquí.

- “Vehemencia genial” trata sobre Sam Peckinpah y su obra:

http://www.elconservador.com/Old/num5/veemencia.html

- “Sesión doble I” es la crítica de dos películas, una moderna y un clásico; aquí “Alex y Emma” de Rob Reiner y “Monsieur Verdoux” de Charles Chaplin:

http://www.elconservador.com/Old/num6/sesiondoble.html

- “Sesión doble II” sigue el mismo formato que la anterior, esta vez con una película con tintes liberales de Martin Scorsese, “El Aviador”, y una de mis películas favoritas, “Centauros del Desierto” de John Ford:

http://www.elconservador.com/Old/num7/Arte/sesiondoble.html

- Finalmente acabé con un artículo de homenaje al malogrado cineasta Jean Vigo en el centenario de su nacimiento, “Jean Vigo, vanguardia fílmica”. Afortunadamente, ahora se puede localizar mucho mejor su obra debido a haberse reeditado en DVD:

http://www.elconservador.com/Old/8/jeanvigo.html

Espero que os resulten de interés.

12
mar

No pudo ser

rajoy_vivi1.jpg No pudo ser. Pese a los más de 10 millones del Partido Popular, Mariano Rajoy no pudo con el PSOE y sus 11 millones de votantes. Esto no quiere decir que deba irse, aunque sí debe haber cambios; no necesariamente muchos en el ámbito estratégico, pero sí en el organizativo.

Si bien es cierto que el PSOE ha ganado casi 40.000 votos más, ERC ha tenido que despeñarse en más de 350.000, IU en casi 300.000 y el PNV unos 120.000. La suma de votos entre PP y PSOE suma 322 escaños (resultados pendientes de los votos del extranjero), la mayor de toda la historia. Con todo esto vemos que se ha reforzado el bipartidismo. Hay quien dice que puede ser beneficioso para España; ahora bien, todos esos votos de ERC, IU y PNV han sido absorbidos por el PSOE debido a que se ha mimetizado en parte con ellos por su deriva nacionalista y su política de tintes radicales, por lo que se podría poner en duda este beneficio. No olvidemos que Zapatero, en una entrevista con Francino, dijo que no le parecía mal multar a los que rotulan sus comercios exclusivamente en castellano en Cataluña; una política tanto izquierdista por su intervencionismo, como nacionalista por sus motivaciones y consecuencias, y esto es sólo un botón de muestra. También es cierto que, con la Cámara tan polarizada, las elecciones son más interesantes y las victorias de un partido u otro más valiosas.

He preferido esperar unos días para hacer este análisis de las elecciones; hay que asentar las ideas y, junto con ellas, los hechos han de asentarse también, para ver las cosas fríamente y con objetividad. Gracias a esto se pueden ver cosas muy interesantes. Lo más llamativo es la fagocitación por parte del PSOE de parte de nacionalistas y extrema izquierda, pero hay datos de gran interés, aunque menos llamativos, viendo los resultados electorales y comparándolos con los de pasadas elecciones. No se puede achacar la derrota de los populares sólo al trasvase de votos nacionalistas y del extremo de la izquierda al PSOE, sino que el PP no ha sacado buenos resultados en otros lugares de España donde debería. Aquí unos ejemplos: en Baleares el PP “sólo” ha perdido por 0′08 puntos porcentuales de porcentaje de voto, pero es que ha bajado casi dos puntos y el PSOE ha subido 4 y medio; en Melilla hemos conseguido el escaño, pero el PP bajado casi 5 puntos y medio y el PSOE ha subido 6 y medio. Cosas parecidas a éstas han ocurrido en bastantes sitios; el PSOE ha subido menos votos que el PP, pero “mejor subidos”, con mayor aprovechamiento en términos de escaños. Hay lugares donde el PP ha trabajado muy bien, como en Madrid, Valencia y Murcia, que son lugares modélicos. Sin embargo, no olvidemos que el PP, en el conjunto de toda España, ha pasado del 37′71% al 40′11% y el PSOE del 42′59% al 43′64%, el PP sube más de 2 puntos y el PSOE uno.

El PP ha de ponerse las pilas a nivel provincial en muchas partes de España y para ello hace falta, más que reformas estratégicas -que alguna también-, reformas en organización. Hay gente decepcionada, pero no hay que desanimarse y seguir adelante, porque con mejor organización se puede ganar. Rajoy, o quien quiera que finalmente salga del próximo Congreso Popular, ha de llevar a su equipo de confianza y luchar por los votos en cada provincia, aún en las que se gana. Como militante del Partido Popular creo que hay que hacer autocrítica, pero sin caer en el cainismo. Apoyo a Mariano Rajoy, pienso sinceramente que consigue algo básico: quitar votos directamente al PSOE. Si no, los socialistas no habrían necesitado el derrumbre en 350.000 votos del ERC para poder subir 40.000. Pero necesita un secretario general como lo fue Cascos para Aznar, un número dos adicto al trabajo y capaz de mantener en orden, controlado y en pie de guerra al partido en todas las provincias de España, una a una. Y si tiene mal carácter, hasta mejor. ¡Con esto se puede ganar!

Nota: ¡Ánimo Elvira! Tienes un marido al que le apoyan más de 10.000.000 de españoles, querido por mucha gente y que, con su “propio equipo, que quede claro”, puede ganar las próximas elecciones.

03
mar

Razones para apoyar a Mariano Rajoy y al Partido Popular

Mariano Rajoy Estamos en la recta final de la campaña electoral y me gustaría hacer un pequeño resumen de algunas de las razones por las que voy a votar al Partido Popular, con los problemas que tenemos y las soluciones en positivo que propone el PP.

Primeramente, el gobierno de Zapatero rompió el “Pacto por las libertades y contra el terrorismo” al decidir negociar con ETA. Cuando estaban durante el mal llamado “proceso de paz”, De Juana paseaba por las calles, ANV estaba perfectamente legalizada y Batasuna entraba en el Parlamento Europeo -una reivindicación histórica-; luego, a consecuencia del trágico atentado en la T-4 que acabó con la vida de dos personas, el PSOE endureció de nuevo su postura contra ETA: De Juana acabó por volver a la cárcel acompañado por Otegui y ANV fue parcialmente ilegalizado. Pese a todo esto sigue sin revocarse en el Congreso la resolución que autorizaba a dialogar con ETA, por lo que la intención de negociar aún permanece en la mente de un presidente poco claro y con varias caras. El gobierno de Aznar combatió al terrorismo y su política dió resultados: contra el terrorismo sólo vale derrotarles con la Ley y el Estado de Derecho.
Con la regularización masiva de 700.000 inmigrantes ilegales provocó un “efecto llamada” merced del cual, más que paliar el problema, lo ha acrecentado con el millón de inmigrantes que ahora residen de forma ilegal en nuestro país. La inmigración ilegal es sumamente injusta con los que llegan legalmente esperando su turno y el PSOE, con estas medidas, sólo aumenta la injusticia de la situación. En cambio, el PP tiene medidas como prohibir las regularizaciones masivas por ley y la propuesta de Contrato de Integración -como ya hay en otros países europeos- que ayudarían a tener una inmigración ordenada.
En política internacional tenemos como compañeros a Evo Morales, Hugo Chávez y Fidel Castro. En cambio, Mariano Rajoy ya tiene el apoyo del corazón de Europa, donde debemos volver: Nicolás Sakozy y Ángela Merkel.
Ahora tratemos la piedra de toque para muchos millones de españoles y que puede hacer que parte de los apolíticos y socialistas moderados apoyen a Mariano Rajoy: la economía. Durante el gobierno de Zapatero la economía ha marchado con la inercia imprimida por la herencia del Partido Popular. Rajoy dijo que hacía falta “dar cuerda al reloj”, pero no se ha hecho y ahora estamos empezando a destruir empleo y la inflación se hace notar en las cestas de la compra (he escrito recientemente una Carta al Director sobre el tema). El PP tiene experiencia en recibir un país con altas tasas de paro y situaciones económicas comprometidas y resolverlas -con garantía, porque ya lo ha hecho antes-, y con la ayuda de Manuel Pizarro esta crisis se puede primeramente paliar, para después salir de ella.

Hay muchas más razones, pero estas pueden bastar y ser suficientes para apoyar -sin tensión ni dramatismos- al Partido Popular y, en concreto, a Mariano Rajoy, una persona de fiar, “honesta y que sabe trabajar”.

Nota final:

Extracto del “Vallenato de Mariano Rajoy”:

Este es el hombre que España ya conoce

Porque es honesto y sabe trabajar

En el ponemos toda la esperanza

Rajoy presidente por el vamos a votar.

Podéis escucharlo completo en: http://ape-col.org/gingle/

18
feb

El segundo principio de la termodinámica y el sentido de la vida

Clausius Lord Kelvin Supongamos que el segundo principio de la termodinámica -enunciado por Clausius y equivalente al de Lord Kelvin- se cumpla siempre (que quizá sea mucho suponer, o no, el tiempo lo dirá). Éste consiste en afirmar que la entropía del Universo -supuesto aislado termodinámicamente- sólo puede permanecer constante o aumentar con el tiempo. La entropía es una medida de la uniformidad con que se distribuye la energía, de forma que “mide la parte de energía que no puede utilizarse para producir trabajo”. Cuando la uniformidad sea total, la entropía será máxima.

La validez de este principio en toda situación nos llevaría a una consecuencia inevitable y sombría: el universo que conocemos está abocado a una muerte térmica, en que no haya ni diferencias de temperatura, ni gradientes de energía… ni cambios. Un universo ciertamente aburrido.

Si esto resulta finalmente cierto –aunque hay dudas sobre ello–, tendríamos necesariamente dos planteamientos posibles a la hora de afrontar el sentido de la Vida: una visión sin trascendencia, que recordaría al “Carpe Diem”, y otra en que algún Ser Supremo o algo más allá de lo tangible y lejos del alcance de nuestros sentidos dé trascendencia a la Vida.

Si todo estuviera destinado a acabar en una muerte térmica y no hubiera algo más allá, cualquier acto que hiciéramos tendría sentido mientras fuera recordado, pero no después. Al final de todo nada habría importado y la Ética, lo bueno y lo malo, carecería de sentido en último término. Quizá el Hombre tenga en su interior, o en un hipotético inconsciente colectivo, un sentido moral que le induzca a considerar lo correcto e incorrecto mientras dure su vida –otra cosa es que a veces decida saltárselo–, pero después no quedaría nada; sería vivir el momento, ‘carpe diem’, pero nada más.

En cambio, si hubiera algo más –podríamos llamarlo Dios– que dotara de trascendencia a todo lo que hacemos, bueno o malo, también dotaría de sentido a nuestra vida. Un sentido en base a los criterios de ese Algo, pero al menos nuestros actos no morirían con nosotros. Ya no nos preocuparía que pudiera no existir un sentido de la Vida como se da en el supuesto anterior.

Obviamente, esto no puede servir como demostración a la existencia de Dios, ya que el segundo principio de la termodinámica puede que no se cumpla siempre, o porque la Vida no tenga sentido. ¿Pero no creen que esto último sería desconsolador?

08
feb

¿Una nueva dimensión temporal?

“¿UNA NUEVA DIMENSION TEMPORAL?”

Ángel Rey Gallego

Puede sonar extraño hablar de nuevas dimensiones temporales, pero se están considerando en diversas teorías exóticas como la del “hipertiempo”. Me gustaría hacer una pequeña reflexión filosófica sobre un nuevo concepto de tiempo y una posible consecuencia que tendrían los viajes en el tiempo, que podrían dar lugar a otra dimensión temporal aparte de la habitual.
Representamos el “espacio-tiempo” como una superficie con el “eje y” correspondiendo al tiempo y el “eje x” a las tres dimensiones del espacio (de forma análoga a los “diagramas de Minkowski” en que el tiempo se representa en el “eje y” y el espacio total a lo largo del “eje x”, siendo los puntos del diagrama los “sucesos”). Quedaría el “eje z” para la idea que me dispongo a proponer: un “tiempo prima t’” en cierta forma “perpendicular” a nuestro tiempo habitual u ordinario, el “tiempo convencional t”.
Suponiendo que sean posibles los viajes en el tiempo (como saltos de un instante a otro separados entre sí, no nuestro desplazamiento habitual a la velocidad de un segundo por segundo pasando por todos los instantes de forma continua), el sistema debería ser coherente consigo mismo, por lo que no debería haber lugar a paradojas. Una forma propuesta sería la creación o generación de universos paralelos.
Estos universos no tendrían por qué suponer la destrucción del universo original o primigenio, puesto que si algo ha existido es de suponer que su concepto exista de alguna forma en algún momento y/o lugar, ya que si no, no habría existido nunca (de igual forma que para nosotros los sucesos ocurridos en el pasado los situamos en algún punto de un eje de coordenadas temporales que hemos fijado).
Pongamos por ejemplo la famosa “paradoja del abuelo”: un viajero se dirige hacia atrás en el tiempo, encuentra a su abuelo cuando era joven, tiene una fuerte discusión con él y lo mata; nuestro viajero en el tiempo ya no podría nacer, con lo que habría generado un universo. Un nuevo universo dependiente del original en tanto en cuanto que sin éste nunca habría existido al ser el lugar de procedencia del viajero en el tiempo.
Suponemos también que sigue siendo válido el “principio de causalidad”, pero redefinido en torno a esta idea de “tiempo prima” que pretendo exponer.

grafica1.jpg

En la “gráfica 1” representamos el “plano π”, el espacio-tiempo primigenio de origen del viajero en el tiempo, que parte de “A” y llega a “B” de un salto, donde crea otro espacio-tiempo, el “plano σ”, en el que mata a su abuelo.
En adelante, para aclarar la imagen, eliminamos en “eje x” de dimensiones espaciales y pasamos a hablar de “líneas de universos paralelos”.

grafica2

En la “gráfica 2” vemos la idea simplificada. Obviamente existe un antes y un después del asesinato del abuelo, una causa y un efecto, pero no en un sentido convencional, sino, por decirlo de alguna manera, en dirección “ortogonal” al tiempo convencional t. Como consecuencia, el tiempo prima t’ daría cuenta de los cambios en los diferentes espacio-tiempos, permitiendo pervivir al universo original (“línea π”) para eliminar la paradoja del abuelo y similares. El tiempo se define como la “duración de las cosas sujetas a mudanza” o la “medida de esta duración”, en definitiva, una medida del cambio, con lo que es razonable llamar t’ a la línea de desarrollo de los acontecimientos cambiantes que no se producen en la dirección del tiempo convencional t.
Es posible que el viajero en el tiempo no pudiera volver a la “línea π”, pero eso no impediría que hubiera existido (y quizás siga existiendo y no se destruya con el asesinato del abuelo) en algún momento a lo largo de t’.
Se podría especular que la física cuántica podría dar lugar a múltiples líneas de t’ para dar cuenta de todas las posibilidades de estados cuánticos (recuérdese la función de onda del “gato de Schrödinger“), con lo que podrían aumentar aún más las 5 dimensiones aquí expuestas: las 3 espaciales y las 2 temporales.
También cabe añadir una pequeña reflexión respecto a nuestro universo: ¿pertenecemos al universo original, virgen de cambio alguno en t’; es decir, el t’ = 0? Pensar esto puede ser un tanto pretencioso por nuestra parte o, en caso de ser cierto, un atisbo de la imposibilidad de viajar dando saltos en el tiempo; no olvidando que el viaje a velocidades cercanas a la luz no sería un viaje en el tiempo a través de un “salto” de un instante a otro porque este viajero tendría su tiempo propio, pero circularía en un mismo continuo temporal (suponiendo que el tiempo no esté cuantizado).
Todas estas reflexiones, al ir más allá del mundo experimental, son más metafísica que física, entroncando más en la filosofía que en la investigación científica, quedando de momento nada más que como un divertimento intelectual.

31
ene

Materia, antimateria y la Creación

Isaac Asimov_bola Isaac Asimov, en la pregunta diez de su libro “Cien preguntas básicas sobre la ciencia”, especuló sobre una posible explicación del por qué surgió el universo de la nada. Básicamente proponía la existencia de unas energías positiva y negativa que sumadas resultarían cero, y que de la nada –cero– podría salir nuestro universo (llamémosle positivo) y otro de igual cantidad sólo que negativo: “0 = (+1) + (-1)”, como materia y antimateria.

Pero vayamos un poco más allá.

Antes, permítaseme en adelante la incorrecta expresión, pero popular, de la doble negación “no hay nada” para explicar el que “hay nada”. ¿Tiene el cero validez cuando no hay nada? La Nada, pensándolo de forma absoluta, es no tener ni siquiera la noción de la inexistencia. Cuando no hay nada, no puede haber cero cosas; simplemente no tiene sentido plantearlo. El cero tiene sentido sólo cuando puede ser comparado con las demás cantidades, cuando existe la posibilidad de que haya algo y no lo hay. Mucho menos se puede plantear una operación matemática en la Nada.

Santo Tomás de Aquino Santo Tomás de Aquino presentó sus cinco vías para la demostración de la existencia de Dios, entre ellas su “vía de las causas eficientes” usando en el principio de causalidad. En base al argumento de Asimov podría haber quien invalide su demostración, demostrando que se puede crear algo de la Nada. Pero, si como digo arriba, cuando estamos en la Nada no tiene sentido el propio símbolo cero, habría que tener en cuenta que hay Alguien que ha de imaginar esa operación matemática, y realizarla. Este Alguien sería, de nuevo como parece demostrar Santo Tomás, la razón última a la que llamaríamos Dios.

23
ene

Coste de oportunidad

Mariano Rajoy “Uno no es solamente lo que ha hecho, sino también lo que se propone hacer”, dice un personaje de “El método” (película correcta e ingeniosa, pero con tesis tramposa). Ví esta película hace unos días y, a nivel de política nacional, esta frase me recordó a Rajoy y los 4 años que llevamos sin él. En términos económicos se le puede llamar el “coste de oportunidad” que ha tenido España; el “valor de la mejor opción no realizada”, es decir, no sólo lo que hemos perdido por el mal gobierno de Zapatero, sino lo que hemos dejado de ganar por no haber elegido a Mariano Rajoy como Presidente.

No tendríamos el desastre de legislatura de la negociación con ETA, la adoctrinadora Educación para la Ciudadanía, el Estatuto de Cataluña, el caos de los transportes en Barcelona, de las relaciones con Hugo Chávez y Evo Morales, por no mencionar exhaustivamente la cantidad de hechos olvidados a base de usar la táctica de aburrir a escándalo diario. Pero no sólo no tendríamos todo esto, sino que habríamos tenido una buena política económica con los reajustes necesarios de la que hemos carecido estos años y que gracias a Pizarro tendremos la ocasión de tener, nuestras relaciones internacionales habrían mejorado en lugar de empeorar y no nos habríamos ido de Irak como lo hicimos, dando imagen de rendición a los terroristas, entre tantas otras cosas.

Casi todo esto se puede arreglar en parte las relaciones internacionales son más difíciles y llevarán más tiempo debido a nuestra irresponsabilidad–, pero habrá que esperar lo que decida el pueblo español en la encrucijada del próximo 9 de marzo. Confieso que me tiene intrigado el resultado del experimento electoral que vamos a vivir.

20
ene

Efecto mariposa, caos y cambio climático

al-gore-web.jpg Edward Lorenz ideó un modelo simplificado de la convección atmosférica con un programa informático que, mediante unos sistemas de ecuaciones a partir de unas condiciones iniciales dadas, le permitiera predecir su comportamiento a lo largo del tiempo. En 1963 descubrió lo que ahora se conoce como el “efecto mariposa”.
Tras realizar una simulación con su ordenador, decidió repetirla de nuevo prolongando el periodo de tiempo a considerar, sólo que tomando unos valores intermedios de su cálculo anterior. Cuando vio la gráfica de los resultados del segundo cálculo y la comparó con la del primero, observó que al principio se ajustaban entre sí, para irse separando según transcurría el tiempo. Conforme se iba avanzando, las gráficas se desajustaban más y más, hasta llegar a no tener concordancia alguna.
En un primer momento no supo a qué atribuirlo, hasta que por fin detectó el “fallo”: al introducir en el ordenador los valores intermedios del experimento anterior, había redondeado las cifras. Puesto que el error era de una milésima parte pensó que no tendría importancia, pero resultó que cualquier mínima variación en los datos hacía que las gráficas divergieran, más aún cuanto más tiempo pasaba. El error producto de la aproximación dada crecía más y más. Al introducir en el sistema de ecuaciones dos valores iniciales muy parecidos, aunque distintos, se producían gráficas completamente diferentes. Esto le llevó a conjeturar que una predicción del clima podría errar totalmente debido a no tener en cuenta el aleteo de una mariposa. Sólo ese batir de alas podría llegar a provocar un huracán semanas después.
La meteorología fue uno de los campos donde más claramente se vislumbró lo que se llamaría “teoría del caos”: a partir de ecuaciones deterministas, perfectamente reproducibles, con pequeñas variaciones de los datos introducidos, salían resultados que variaban irregularmente, de forma aparentemente aleatoria. Si nuestros sistemas de medida y ordenadores fueran absolutamente precisos y pudieran tener en cuenta cualquier variable, podríamos obtener predicciones exactas a largo plazo, pero esto no es posible materialmente, siendo caóticas en la práctica.
De ahí que sean risibles ciertas afirmaciones de algunos ecologistas sobre el cambio climático. Si apenas podemos predecir el tiempo atmosférico a más de unos pocos días vista, ¿cómo vamos a hacerlo de cara a las próximas décadas? ¿Cómo podemos afirmar tan rotundamente que en la primera mitad del siglo XXI va a subir la temperatura media tal o cual cantidad? Es cierto que hay modelos que tratan, en lo posible, de predecir el clima a largo plazo, pero el poco respeto que tienen algunos ecologistas hacia la ciencia es vergonzoso e inquietante.
Ahora bien, ¿es un peligro real el cambio climático que tanto denuncia el pintoresco profeta Al Gore o es sólo producto de ciclos naturales? Hay quien los achaca al Sol, no siendo así consecuencia de las actividades del ser humano. Unos y otros pueden estar o no en lo cierto, pero al menos tiene que haber una investigación científica seria y rigurosa, no prejuicios que den lugar a unos “experimentos” con sus resultados prefijados. De todas formas, ahí están libros y artículos de hace treinta años que anunciaban una glaciación inminente; es posible que Al Gore pase a engrosar estas listas de agoreros.
Y otra pregunta más, ¿cuál se supone que es la temperatura media óptima para nuestro querido planeta Tierra?

Nota: La ilustración es del gran dibujante y amigo Fonseca. Recomiendo además ver el documental “El gran fraude del calentamiento global”.

17
ene

Gallardón y el precedente de 1996

gallardon02.jpg En 1996, tras ganar el Partido Popular por mayoría simple las elecciones generales, hubo movimientos para tratar de colocar a Gallardón en la Presidencia del Gobierno ante las supuestas dificultades de Aznar para la negociación de pactos con otros partidos. El Grupo PRISA apoyó esta maniobra, pero afortunadamente, estas intrigas no llegaron a materializarse. Sin embargo, sirvió para retratar a Gallardón como el candidato del Grupo PRISA en el PP.
Por ésta y otras razones, como las formas pasteleras del actual Alcalde de Madrid (por ejemplo, ser el único miembro del PP asistente al I Foro de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero), creo firmemente que la no inclusión de Gallardón en las listas es sumamente favorable para los intereses del Partido Popular (sobre todo a largo plazo); sólo basta con ver lo nerviosos que están y lo mucho que se preocupan por el PP medios afines al PSOE.

Rajoy ha acertado.

15
ene

Una razón para ser liberal

Estatua de la Libertad “No creo que tengamos derecho a que el Estado acierte por nosotros, pero tampoco nos merecemos sus errores”. Ésta es una razón fundamental por la que, pese a que pueda llegar a tener tintes conservadores, me considero esencialmente un liberal.

12
ene

¡Prohibamos la energía nuclear! ¿Pero prohibimos también los coches?

Nuclear power, yes please “La energía nuclear es una de las energías más seguras y menos contaminantes”. Habrá quien se sorprenda de esta afirmación, pero es compartida por muchos científicos e ingenieros, y explicaré brevemente algunas de las razones:

 

- La energía nuclear es la que tiene menos tasa de muertos en accidente por terawatio año (”mil millones de watios usados de forma continuada durante un año”) de electricidad producida de 1970 a 1992 (en concreto, ocho muertos por Tw año, frente a los 85 del gas natural, los 342 de carbón o los 883 de la hidroeléctrica); una estadística un tanto macabra del “Instituto Paul Scherrer” de Suiza, pero que muestra perfectamente, de forma objetiva, un dato relevante para evaluar su seguridad.

 

- Los residuos radioactivos son, en efecto, un problema, pero hay que recordar que se van “apagando”, bajando continuamente la radioactividad con el tiempo según su “periodo de semidesintegración”. Por ello, basta con gestionarlos de manera segura durante ese largo tiempo, ciertamente muy elevado; pero sabiendo que el volumen de residuos radioactivos es varios miles de veces menor respecto a los de tipo urbano o industrial, son relativamente fáciles de confinar comparado con ellos. En cambio, las centrales térmicas, por ejemplo, generan CO2 y demás residuos que son lanzados a la atmósfera, pero cuando un residuo no llega al medio ambiente no puede considerarse contaminación, entonces ¿cómo hay quien puede llamar contaminación a los residuos nucleares siempre que estén debidamente confinados?

 

- Hablemos ahora de Chernobyl, la mayor catástrofe nuclear de la historia, y pongámosla en su justa medida sin distorsiones interesadas. Según informes de la ONU y diversos organismos (no testimonios de políticos, activistas o revistas de divulgación científica que no argumentan sus afirmaciones, más bien dogmas), en el accidente de Chernobyl murieron directamente 31 personas, y se estiman unas 4000 más a lo largo del tiempo debido a cánceres, etc. Hay quienes utilizan esta catástrofe para tratar de prohibir la energía nuclear, sin embargo, en este último par de años han muerto en las carreteras españolas 5756 personas (año 2006: 3015 fallecidos; 2007: 2741; cifras afortunadamente en descenso), y esto sólo en un país… ¿Es esto motivo para prohibir los coches? El miedo a la energía nuclear es similar al miedo a viajar en avión pese a que es más seguro que viajar en coche.

No hay que olvidar tampoco que la central nuclear de Chernobyl tenía un diseño soviético no “intrínsecamente seguro” como los actuales que usamos en occidente que los hace fiables. ¿Qué significa “intrínsecamente seguros”? Son reactores que están diseñados de tal forma que, por las propias leyes de la física, se autoestabilizarían las reacciones en caso de accidente. A título de curiosidad, menciono un ejemplo innovador de esta idea, el “amplificador de energía” propuesto por Carlo Rubbia consistente en combinar un reactor nuclear con un acelerador de partículas, con Torio como combustible.

 

 

Esto sólo son unos pocos argumentos con los que pretendo desmitificar algo la energía nuclear. Se puede hablar mucho más de este tema, como por ejemplo las inmensas dificultades de mantener nuestro crecimiento energético y demográfico sin energía nuclear. Para mayor información es interesante consultar a la asociación “Jóvenes Nucleares”.

 

Espero que argumentos como éstos hagan replantear algunas cosas a gente que sólo ha tenido ocasión de escuchar falsedades a ciertas organizaciones ecologistas (no todas, puesto que hay bastantes que empiezan a defender el uso de la energía nuclear).

09
ene

Economía y diferencias de potencial

Diferencia de potencial En mi blog anterior seleccioné unas palabras de Vidal-Quadras de su ensayo “La Derecha: Un intento de destilación axiológica” que muestran las bondades de uno de los aspectos que defiende el liberalismo económico. Es una brillante analogía entre física y economía que el mayor número posible de gente debería leer; por ello repito de nuevo aquí, en mi nuevo blog, el argumento, sirviendo de paso como una buena forma de ilustrar parte de mi forma de pensar. Es un extracto en el que podemos ver como la desigualdad bien entendida –pues ha de haber igualdad de oportunidades e igualdad ante la Ley, pero no se debe forzar una injusta igualdad de resultados– puede derivar en un “elemento dinamizador de la economía”:

“Una analogía extraída de la Física ilustra perfectamente los argumentos de la derecha en favor de la desigualdad como elemento dinamizador de la economía. Es bien sabido que en el caso de que una fuerza derive de un potencial, para que se produzca trabajo mecánico el potencial no puede ser constante y han de existir diferencias entre los distintos puntos. En un salto de agua hay energía aprovechable por la diferencia de potencial gravitatorio entre el nivel más alto y el más bajo, y entre las placas de un condensador salta una descarga cuando la diferencia de potencial eléctrico entre ellas es lo suficientemente elevada. De acuerdo con la concepción de la derecha, algo parecido sucede en la generación de riqueza en sociedades humanas. La imposición de un uniformismo igualitario en propiedad y en renta resulta, tal como muchos casos concretos han demostrado ampliamente, esterilizante y empobrecedor para el conjunto al desaparecer el incentivo que introduce un grado razonable y no ofensivo de desigualdad. La derecha se ha apoyado permanentemente en este enfoque para promover la libertad de mercado, la desregulación y la iniciativa empresarial, y para garantizar los derechos de propiedad privada y de herencia.”

Nota: Pongo aquí, para quien lo quiera ver, el link de mi blog anterior, alojado en la web de “Nuevas Generaciones del Partido Popular de Valladolid”:

http://nnggvalladolid.es/modules/popnupblog/index.php?param=2

Como véis, no hay muchos posts, pero en esta nueva etapa bloguera pretendo escribir con mayor asiduidad.

07
ene

¡Hola a todos!